Opinión Tour

Análisis: estado del Tour de Francia 2023 al segundo día de descanso

El Tour sigue al rojo vivo. Pogačar y Vingegaard siguen en empate técnico, con diez segundos de diferencia que se dirimirán entre la contrarreloj, el último coletazo de los Alpes (la etapa reina) y los Vosgos. Se bromeaba con que la general se podría decidir en las calles de París el último día y si el reloj marca diez segundos o menos, habrá que estar cuanto menos atentos.

No sería normal que Tadej dejarse ir un maillot amarillo al alcance de las bonificaciones. Pero aunque parezca que queda simplemente seis etapas, queda un mundo. En realidad, varios. La etapa de Courchevel se promete una tortura para los ciclistas. Lo mismo la de los Vosgos. Igual que la crono, de longitud irrisoria, pinta a decisiva.

Si Vingegaard amplía diferencia, lo interesante será ver el plan de Pogačar. Si por el contrario, es Pogačar quien sale de amarillo o recorta distancias, también será interesante ver el esquema que planteen Jumbo y UAE. Si no se decide por desfallecimiento de alguno y por minutos sobre el siguiente, el desarrollo puede ser intenso y espectacular por la emoción que la pelea entre ambos puede producir. Que ya se está produciendo. En Le Bettex no se separaron ni un milímetro. La escapada de la que salió victorioso el incombustible Poels evitó que hubiese segundos en juego.

También apasionante parece la lucha por el tercer lugar del podio. Carlos Rodríguez dio un puñetazo encima de la mesa de cara a hacerse con el que sería primer podio para un ciclista español desde 2015 (Alejandro Valverde). No lo va a tener fácil, puesto que al paso de los días le debe añadir un pequeño problema, que responde al nombre de Adam Yates. El ciclista del UAE es compañero de Tadej y lejos de ayudarle en su objetivo, guarda un esfuerzo, un punto para su lucha personal. Es como el segundo de a bordo en el equipo más que un mero gregario.

Eso le puede perjudicar… o no. La motivación por hacer el trabajo para su compañero le puede hacer llegar más lejos que nunca. Y recibir ayuda por parte de su hermano, de otro equipo, pero ya se sabe que con los gemelos todo se comparte, hasta los enemigos. Hindley parece ir perdiendo fuelle, y aunque parece que está firmando un Tour de más a menos, aún así es digno de aplauso lo que el australiano está sosteniendo.

Caídas aparte, el ciclista de Bora está pudiendo con el Tour, una incógnita resuelta para un escalador como él. El más fuerte y reforzado parece, por el momento, Carlos. El de Ineos Grenadiers es el gran ganador de esta edición, sin lugar a dudas. Porque los dos primeros ya conocíamos lo alto que estaban para el resto de mortales. Y su posición dominante en el pelotón no ha cambiado. Pero la de Rodríguez sí. El día de Morzine compensó con creces la pequeña pájara de Grand Colombier.

En esa guerra por la general existen varios escenarios sobre los que veremos la batalla. Por un lado, las subidas, que serán la fase fundamental de estas pequeñas cruzadas por conseguir los objetivos. Las escapadas serán muy importantes para que los hombres sirvan de puente o como elementos desestabilizadores. Yates puede ser usado por UAE como elemento amenazante si es lanzado en fuga con algún compañero de equipo. Sacrificas un alfil en caso de que Jumbo neutralizase y controlase el intento de rebelión. Todo por la guerra.

Esa será una de las cuestiones importantes, si la forma de correr del aspirante Pogačar tiende a emplear todos los recursos en la búsqueda del tercer puesto o si por contra se guardará la carta de Adam Yates para que el británico suba al podio en la tercera posición el último día en París. Si la apuesta va con todo, que Jumbo se prepare, incluso dedicando a Van Aert para lo que debiera estar en este momento, que es ayudar a su compañero a ganar el Tour. Una victoria más o menos ya no va a arreglar los desarreglos de sus calendarios, objetivos posiblemente mal enfocados, etc.

Aún así, Vingegaard se ha visto capaz de defenderse solito. O únicamente con la rueda de Kuss, otro corredor que puede ser utilizado en la táctica. Lo normal en otras circunstancias es que el norteamericano se dejase ir una vez realizase su trabajo en la alta montaña. Pero su privilegiada ubicación en la clasificación general le permite a su equipo poder jugar esa baza en determinadas situaciones. Así el efecto Yates se diluye un tanto, que no del todo.

Las escapadas siguen siendo importantísimas. De ellas puede surgir un nuevo ciclista que se incluya en el top ten. Pello Bilbao resiste en posiciones de prestigio tras filtrarse en ellas a través de la fuga que le dio la victoria. Guillaume Martin está muy activo en la búsqueda de su gran día. Landa ha despertado, será por el famoso culo veo, culo quiero del vitoriano, que habrá sentido envidia sana de sus paisanos. También de Poels, que anduvo desaparecido hasta Saint Gervais.

Esas escapadas pueden recortar segundos de bonificación, tanto en los puertos de paso como en las metas. Un acierto, si bien depende, como casi todo, de las circunstancias y de los ciclistas. Se está viviendo un gran Tour, con mucha intensidad en sus todavía pequeñas batallas. No sabemos lo que hubiésemos visto sin los dos grandes. Es fácil pensar que el resto de favoritos se hubiese asustado al mirar por el balcón con mayor presión.

Lo que está claro es que de estas lecturas obtenidas saldrá el futuro del Tour. El relevo a los Thomas, Froome, etc ya está realizado. Ahora se trata de ver quiénes tomarán el testigo durante los próximos años en la carrera más importante del año. En 2024 se contará, si todo va bien, con Pogačar y Vingegaard, también con Evenepoel, quizá Ayuso, seguro Carlos Rodríguez, puede que un Bernal recuperado… Esa batalla promete muchos más elementos peligrosos en liza, con capacidad de poner en aprietos la seguridad de que los dos primeros de este Tour lo serán del siguiente.

Escrito por Jorge Matesanz

Fotos: ASO/ Ballet, Ceusters, López

Una respuesta

  1. Hola Jorge,

    Te dejo mis pensamientos….

    Da igual quien gane mañana la contrareloj (Pogacar o Vingegaard) ya que no será por una gran diferencia y no variará los planes de Jumbo para los siguientes días. Lo explico…

    El convenvimiento de Jumbo es que endureciendo la carrera desde el km cero se favorece a su líder/Jonas (cuanto más entero llegue Pogacar a la última subida más podrá utilizar su punch/ sprint y conseguir bonificaciones). Y por ese motivo también da igual que haya o no escapada. Jumbo va a imponer un gran ritmo, sí o sí ( incluso si se cuela van Aert en la escapada como ya vimos ayer)! No les queda otra…..salga bien o salga mal…es su convencimiento y creo que razón tienen. No hay otra manera de doblegar al esloveno.

    Los segundos en juego de ayer no se evitaron por la escapada…se evitaron por la caída que hubo y el consiguiente paro del pelotón.

    No creo que para UAE se tenga en cuenta el tercer puesto. Solo contará el tercer puesto si Vingegaard flaquea y el primer puesto queda asegurado.

    Para este miércoles quiero creer más en Rodríguez que en cualquiera de los hermanos Yates.
    Hasta ahora siempre se les ha atragantado la última semana en pruebas de tres semanas. Son escaladores de fuerza que, una vez que se les acaba la gasolina ….se quedan “muertos” y pierden un precioso tiempo. O será porque soy “granaíno” y me puede el corazón ?

    Vamos Carlos!, yes you can, un saludo a todos,
    Paco Avila

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