Opinión

Arkea 2022: ¿Debería Nairo Quintana ir al Tour?

Estas semanas se está terminando de configurar el calendario World Tour 2022. Una máxima categoría del ciclismo profesional donde se han incorporado de facto, si bien aún no formalmente, dos escuadras que ya gozaban con nivel o aspiraciones de primer nivel. Junto al nuevo Alpecin-Deceuninck, si bien aún habrá ajustes por realizar en la nomenclatura, el Arkea respira tranquilo sabiendo que va a tener acceso a las tres grandes por etapas y a las mejores carreras de forma automática. Eso restará obligación por encontrar resultados tempranos que afecten su performance en los objetivos del año. 

Principalmente, Warren Barguil y Nairo Quintana tendrán más opción que el Tour de Francia, un escaparate donde el equipo no querrá bajo ningún concepto prescindir de ellos. Un lujo que poco o nada entendería la marca, que hizo una fuerte apuesta por su fichaje hace ya algún tiempo. Sin embargo, este enfoque comercial podría tener poco o nada de comprensible en el plano deportivo, ya que en el caso de un ya veterano Nairo Quintana, camino de los 32 años, su apuesta más interesante bien podría ser un calendario con Giro y Vuelta, con espacios para poder brillar y descansar antes, durante y después y unos rivales con un nivel bastantes puntos inferiores a los que se vaya a encontrar en Francia. 

Lo más probable es que su apuesta sea Giro y Tour. El primero para gastar en Italia todas las balas y poner toda la carne en el asador. El podio en Verona es posible si tiene buenas piernas y algo de suerte. No hay ninguna contrarreloj que pueda preocuparle y las etapas de viento se corren más en conjunto. Si cabe, Nairo es uno de los ciclistas más hábiles en abanicos y situaciones complicadas en el pelotón. La experiencia lo ha demostrado pese a su corta estatura y constitución escaladora. 

Si Italia supone su primer objetivo, el mes de julio puede ser un terreno abonado para cumplir el rol que llevó a cabo el año anterior: fugas, maillot de la montaña y dejar la general de lado. Así cumpliría ambas patas: la comercial y la deportiva con cierta soltura. Si el Giro por lo que fuese, no sale bien, siempre tiene el Tour para intentar arreglar su actuación. Y siempre estaría una eventual Vuelta a España para quitarse la espina del año 2022, que no tiene por qué ir mal ni mucho menos. 

El recorrido del Tour, por cierto, es muy explosivo, con etapas de montaña cortas y con jornadas más intensas que otros años. Este hecho le podría restar opciones, ya que en ningún caso es el Quintana de antaño y con esa premisa necesita trazados que permitan lucir mucho más el fondo y la calidad escaladora que aún posee. La parte buena es que sí es un Tour para escaladores, de nuevo con poca contrarreloj y con muchas llegadas en alto, lo que será del gusto de un Nairo que seguirá siendo a buen seguro muy competitivo. 

Texto: Lucrecio Sánchez  (@Lucre_Sanchez)
Foto: ASO / Pauline Ballet

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.