Puertos Cicloturismo

Boí-Taüll, cicloturismo a 2000 metros de altitud

El ascenso a la estación de Boí-Taüll supone una de las más bellas del Pirineo catalán. Ubicado en el Valle de Boí muy próximo al famoso Valle de Arán, el entorno es privilegiado, del que disfrutaremos gracias a una pendiente que no es demasiado acusada en ningún momento, pero sí tiene dureza para hacernos sudar de lo lindo, sobre todo en días de calor. Las sombras son escasas, inexistentes en la parte alta. En contrapartida, el piso es muy bueno y permite deslizar la bicicleta con alegría. 

Ya ha sido transitado por alguna Volta a Catalunya, con lo cual es muy conocido en la zona. Eso sí, no hay que despreciar ni olvidar los otros encantos que Boí Taüll posee en forma de arquitectura, como la preciosa ermita de Sant Climent, o trazado, ya que las curvas de herradura revisten y dan espectacularidad a una subida muy recomendable. 

Podríamos dividir en dos el perfil del puerto, con unos primeros diez kilómetros donde los últimos seis serán de dureza importante. Seguidos de un descanso y terreno irregular en lo altimétrico, la última parte vuelve a agarrar, culminada por unos últimos tres mil metros que exigirán lo mejor de nosotros para llegar a la barrera de la estación de esquí, a más de 2000 metros de altitud y habiendo subido uno de los puertos más altos del Pirineo. 

La bajada, al tener buen piso, buena visibilidad y pese a las curvas de herradura, ninguna muy complicada, no debería revertir problemas. Eso sí, el tráfico en invierno debería ser alto (sobre todo en meses donde la temporada de esquí funciona bien). En verano se está animando mucho turismo de naturaleza, por lo que puede ser nuestro mayor obstáculo. Por lo demás, una joya escondida esperando que las bicicletas disfruten de sus encantos. 

Reportaje más amplio 

Escrito por: Lucrecio Sánchez  (@Lucre_Sanchez)
Fotos: 1001puertos.com

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