Historia

Burdeos-París, el final de una leyenda

El fin de semana del 21 y 22 de mayo de 1988, la legendaria Burdeos-París celebró su última edición.

No fue ninguna sorpresa la desaparición de esta clásica. Su declive llevaba gestándose desde hacía varios lustros. Unos años antes, el propio Jacques Goddet, en un editorial publicado en el rotativo L’Équipe, se había mostrado entre descontento e indignado por la falta de interés de los grandes campeones por esa carrera. Incluso aún cuando esa prueba se celebraba todavía con entrenadores motorizados, las famosas dernys, que contribuían a que el desgaste de los ciclistas por recorrer los más de 600 kilómetros de los que constaba esta clásica fuera mucho menor.

Goddet, el gran manitou del Tour de Francia durante muchos años, y periodista deportivo muy influyente también, argumentaba que esta maratón ciclista formaba parte de la leyenda que contribuyó a hacer grande este deporte. La leyenda a la que tanto gusta alimentar una buena parte de la afición al ciclismo. Y los grandes campeones de aquellos años ochenta del siglo pasado no estaban honrando a esa prueba como la Burdeos-París merecía. Sus últimos tres ganadores, Gilbert Glaus, Bernard Vallet y Jean François Rault, acreditaban la falta de interés de los campeones de la época por la carrera.

En un ciclismo que tendía cada vez más a la especialización, la Burdeos-París era un anacronismo. Su distancia, más de 600 kilómetros, estaba ya por entonces fuera de los parámetros de la época. Se requería una preparación fondista muy específica. Y en aquel ciclismo que progresivamente se iba especializando, las secuelas tras su disputa podían durar varias semanas. Varias semanas en que los ciclistas no eran competitivos: un lujo que ya no estaba bien considerado. Los tiempos en los que Van Springel – Monsieur Burdeos-París – conquistó durante siete oportunidades esta prueba, iban quedando atrás por la propia evolución del ciclismo.

En los primeros años de la década de los ochenta del pasado siglo, la organización ya sólo fue capaz de atraer a su carrera a figuras de segunda fila, corredores ya en su declive, o simplemente mediocres. Los problemas económicos de la organización y la ya comentada falta de interés por parte de las grandes figuras del momento contribuyeron a que los rectores de la prueba adoptasen la medida de quitar los entrenadores motorizados. Más todavía: adoptaron la fórmula Open. Desde 1986 y hasta su final, en ese 1988, el pelotón lo componían en la salida profesionales, amateurs, cicloturistas, mujeres y aventureros varios. Pretendió la organización con ese aperturismo que se inscribiesen miles de deportistas. Pero la realidad fue bastante más triste. En su última edición, tomaron la salida 1.100 cicloturistas, pero la participación de amateurs y profesionales fue bastante pobre (solamente 51 pros).

Además, esta forma de inscripción propició, en lo que respecta a los profesionales, una gran desigualdad en la correlación de fuerzas, por el simple hecho de que un equipo pro apuntaba a más ciclistas. En 1986, el equipo Peugeot decidió que quien ganase fuera Gilbert Glaus. En 1987 y 1988 fue la escuadra R.M.O. la que dominó, venciendo con Bernard Vallet y Jean François Rault respectivamente.

En esas tres últimas ediciones, disputadas ya sin los entrenadores motorizados en dernys, el bajón de interés por parte de la afición y por los propios ciclistas se hizo más palpable. Escapadas de 478 kilómetros de duración, con 45 minutos de ventaja máxima, como la protagonizada en la última edición por el neerlandés Henri Dorgelo y el francés Denis Leproux, ya no enganchaban a la afición.

Carreras de más de 18 horas de duración, con salida en sábado y llegada en domingo, con toda la noche rodando, recorriendo Francia de sur a norte, ya no tenían cabida en el ciclismo profesional. Los tiempos en que Anquetil, apenas acabada la Dauphiné, acudía en avión a Burdeos para poder tomar la salida, habían quedado definitivamente atrás.

Escrito por: Raúl Ansó Arrobarren (@ranbarren)
Foto de portada cedida por Miroir du Cyclisme (@Miroir2Cyclisme)

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