Cicloturismo Puertos

Cicloturismo: Pico Montero, la montaña cicloturista más desconocida de Cádiz

El Pico Montero, en plena provincia gaditana, es una expresión más de las serranías que incluye. Se trata de una subida absolutamente desconocida y que es altamente recomendable para el cicloturismo. Sin ser ningún coloso, esta montaña nos regalará la posibilidad de escalar un puerto sin prácticamente tráfico en un entorno idílico, con unas vistas magníficas incluso sobre el Estrecho y las sierras y embalses contiguos. Estamos en el Parque Natural de Los Alcornocales, por lo que el entorno es muy rico en fauna, con avistamiento recurrente de buitres, y flora, con vegetación y árboles acompañándonos en todo momento a lo largo de la ascensión.

Nos ubicamos en las proximidades de Alcalá de los Gazules, a unos 50 kilómetros (30 minutos) en coche de Algeciras y algo menos de Chiclana de la Frontera, ambas en la costa. Las primeras estribaciones de las montañas gaditanas comienzan bien pronto, con el continuo y tortuoso caminar hacia el Puerto del Gáliz, ya sea a través de Jimena de la Frontera o de la mencionada de Alcalá de los Gazules. En las cercanías de esta última, dirigiéndonos a la cima de Gáliz a través de la A-375, nos encontraremos un desvío a mano derecha. Indica EVA 11, y es que la cima del Pico Montero sirve como base de vigilancia aérea, es zona militar y necesitaremos doble permiso: uno para acceder al Parque y otro para hacerlo a la zona restringida por el ejército. En la descripción del enlace tenéis más información sobre los trámites a realizar. Merece la pena porque gracias a ellos gozaremos de un trazado sin tráfico, precioso y que además no esconde grandes rampas, por lo que nos permite disfrutar de la bicicleta.

A partir del desvío el terreno es de sube y baja, de constantes repechos y curvas. Encontraremos la primera barrera para después proseguir en esta maravilla cubierta de árboles y vegetación, lo que nos ayudará en días calurosos a sobrellevar el esfuerzo. El asfalto es bueno y la carretera relativamente estrecha, de montaña. Unos quince kilómetros fáciles con apenas tres de subida y el resto en ligera bajada. Ojo porque a la vuelta habrá que hacerlos de subida, si bien no requiere mucha dificultad. Todo para llegar al pie de la gran dificultad de la jornada, el Pico Montero, que se eleva sobre sus cerca de 900 metros de altitud. Como nos encontraremos a unos 300 metros y tenemos por delante doce kilómetros de puerto, las cuentas salen fáciles: un 5% de pendiente media.

Hemos ido rodeando las montañas que vamos a escalar en último lugar, por lo que afrontaremos vertiente sur, con el calor que ello puede aportar extra. El kilómetro completo más duro que vamos a encontrar es al 6%, lo que habla a las claras de la falta de dureza de este pico. El tramo final, de unos 400 metros sí se eleva hasta el 8% con puntas del 11% en la recta final. Una buena oportunidad para rodar sin excesivos sufrimientos y un lugar accesible a aquellos que no tengan una forma física portentosa. Con haber montado en bicicleta de forma habitual debería valer para llegar hasta esta cima sin demasiados apuros. Eso sí, los doce kilómetros se pueden hacer algo largos si falta la costumbre.

Es un puerto que va incrementando la pendiente conforme se avanza sobre él. Encontramos numerosas curvas de herradura que harán más sencilla mentalmente la subida. También suaviza bastante el discurrir de las pendientes, que nos permitirán a su vez varios puntos de vista panorámica sobre el entorno. Típico paisaje de las sierras de Cádiz. Incluso en el leve transcurrir de la montaña, tenemos paso por una garganta que da variedad al paisaje. El pico, llegado un punto de la ascensión se comienza a vislumbrar, si bien espera lo más duro. Los elementos de la base nos guiarán para completar nuestro esfuerzo.

Una vez coronemos o nos acerquemos a la barrera de la EVA, bajaremos por la misma carretera. Existe acceso al Pico desde Alcalá de los Gazules, si bien goza de tramos de tierra. Hay más rutas por el Parque y las proximidades, aunque siendo un laberinto de opciones, mejor llevarlas preparadas de antemano si no nos queremos perder. El descenso tiene su dificultad, sobre todo por las sombras y alguna curva. Siendo cautos y a sabiendas de que es extraño (no imposible) encontrarse vehículos en esta carretera, mejor bajar con tranquilidad e ir deteniendo la marcha para disfrutar los diversos miradores que nos ofrece esta maravilla de ruta.

En la zona, pese a encontrarnos bien cerca de Ubrique y los puertos de Boyar y Las Palomas, uno de los puertos más bonitos de España, no existen grandes puertos de referencia. Hacia el oeste tenemos Medina Sidonia y duros repechos en su entorno. Si vamos hacia el este y nos vemos con muchas piernas para una ruta larga, tenemos las proximidades de Gaucín, Cortes de la Frontera y Jubrique, formando un triángulo repleto de puertos. Ubrique es otra opción y así subir los puertos antes mencionados pertenecientes a la sierra de Grazalema antes de regresar al siempre molesto puerto de Gáliz. Siempre después del también interesante Mojón de la Víbora.

Reportaje más amplio sobre el Pico Montero y más fotos

Escrito por Lucrecio Sánchez

Fotos y perfil: Andalucía Cicloturismo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *