Opinión

¿Cuánto va a tardar Tobias Halland Johanessen en estar en el World Tour?

El inmenso talento del noruego, un país que se está acostumbrando a aportar auténticos diamantes al ciclismo profesional internacional, está teniendo buena acogida en las categorías más altas. A sus piernas veintiañeras les falta mucho rodaje, mucha maduración ante rivales de la talla de los World Tour para ir absorbiendo esa exigencia también mental. No le valdrá con cualquier cosa una vez ha demostrado tanto talento y ha generado una expectativa elevada en torno a su figura. Todo un ganador del Tour de l’Avenir que tiene a sus rivales dando síntomas de estar listos para comenzar a enfrascarse en pequeñas peleas que cuando la cinta transportadora del tiempo les coloque en caja para pagar, sean los que protagonicen todos los duelos por ganar. 

Aún hay que verle en esas circunstancias, ya que al bueno de Tobias, si bien es justo decir que va asomando la cabeza en carreras de segunda fila, todavía no le hemos visto destacar a su nivel en pruebas World Tour. Y ese es su nivel, a nadie le queda ninguna duda. La única pregunta razonable es cuánto tardará esta joya en estar en la máxima categoría del ciclismo. Bien si se incorpora por parte de su equipo, que ambiciona a lograrlo a través de la invitación directa por méritos o por inversión, en cuyo caso sería más complejo pero no imposible vistos los antecedentes. Noruega es un país atractivo para la UCI, nunca viene de más inversores de allá. 

En caso de que Uno-X no termine de dar ese salto, Johanessen tiene una ventaja de su lado y es la escasez de líderes en algunos de los equipos de máximo rango, sobre todo de cara a unas grandes vueltas que al final son las que más bombo y platillo aportan a los patrocinadores entre medios y aficionados, no nos engañemos. Por ello, un cambio de aires le podría ir bien, aunque aún debe madurar y hacer méritos para tener la capacidad de elegir dónde dar los siguientes pasos y hacia dónde. 

Todo en un contexto donde el noruego debe ser consciente de que los paradigmas cambian, y lo que hace apenas cinco años valía, que era la maduración progresiva de un ciclista hasta los 27-28 años donde se veía la auténtica explosión del talento. En la actualidad vemos cómo los grandes talentos se muestran desde el comienzo, si bien eso podrá repercutir a la larga en que sus carreras sean mucho más cortas. Johanessen debe ser consciente de que ir piano piano es buena idea hasta cierto punto. Las expectativas excesivas pueden ir en su contra, pero también le conceden cartel, atractivo de cara a las posibles marcas que quisieran apostar por él. Si esa llama se apaga, se complica la posibilidad de que le consideren un futuro contendiente de las grandes batallas para pasar a ser un ‘one hit wonder‘, un clásico también en el ciclismo. 

Por todo ello, si además está esperando a que su equipo dé el salto tiene dos riesgos. Uno es el ya comentado de que el hype pase a mejor vida y sea visto como un ciclista más de complemento que una gran apuesta. O dos, que el equipo termine pasando a la máxima categoría, pero a su vez acabe pagando ese ascenso en los primeros años de adaptación, unos años clave para la definición de la carrera de este gran ciclista. Sea como fuere, es una temporada clave para él. También para su escuadra, uniendo ambos sus objetivos y haciéndolos comunes. Lo que le va bien a una parte, le va bien a la otra. Veremos si ambas terminan por salir ganando unidas y esa precisa conjunción no les acaba lastrando. Ojalá que no. 

Texto: Lucrecio Sánchez  (@Lucre_Sanchez)
Foto: Sirotti

Una respuesta

  1. Pinta muy pero que muy bien este Tobias, si embargo hoy en día hay prisa en que los ciclistas exploten.
    Veremos cómo evoluciona el noruego.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.