Historia

Dauphiné 1984: Hinault contra Ramírez y toda Colombia. Una semana inolvidable

En 1984 el mundo del ciclismo, enraizado en la tradición europea, miraba todavía con asombro y sorpresa a los exóticos ciclistas colombianos que desembarcaron apenas un año antes con el Colombia-Varta de Luis Ocaña en las carreteras del Tour de Francia. Aquel proyecto no tuvo demasiado éxito, dada la poca experiencia de los corredores alineados, pero fue el primer aviso de lo que estaba por llegar. Los ciclistas cafeteros iban a ser los protagonistas en la alta montaña del Tour de Francia en la segunda mitad de la década de los ochenta. Pero antes de brillar en la mejor carrera por etapas del mundo, un pionero llamado Martin Alonso Ramírez y sus compañeros pusieron la primera piedra a modo de gran victoria en Europa, una auténtica sorpresa sobre todo por quienes fueron sus oponentes.

La Dauphiné Libéré (actual Critérium du Dauphiné) de la temporada 1984 daba su inicio en Villeurbanne, en los alrededores de Lyon. La participación de esta antesala del Tour de Francia era más que notable, muchas de las grandes figuras del pelotón internacional se encontraban entre la concurrencia. Bernard Hinault, Stephen Roche, Phil Anderson, Pascal Simon o Greg Lemond, entre otros, eran parte de aquel ilustre pelotón en donde se presentaba una humilde delegación de seis ciclistas colombianos patrocinados por Leche La Gran Vía. El conjunto dirigido por Marcos Rabelo no gozaba de los mejores medios técnicos. Las bicicletas y las equipaciones llegaron poco antes de comenzar la prueba y no eran de la mejor calidad, en algunos casos las medidas de esas bicis no estaban adecuadas a determinados corredores y los maillots apenas les hacían distinguirse en el pelotón. Aun así estos valientes emprendieron su aventura en aquella Dauphiné Libéré con todas las ganas e ilusión del mundo. Después de un corto prologo y tres etapas prácticamente planas con el liderato del francés Guy Gallopin tras una larga fuga, llega el turno de las montañas y comienza el recital cafetero.

La llegada a Saint-Julien-en-Genevois, coronando La Saléve a pocos kilómetros de la línea de meta, se convierte en el primer triunfo parcial para Pacho Rodríguez. El ataque del ciclista de Duitama se hace imposible para sus contrincantes y se presenta vencedor de esta primera etapa de montaña de la Dauphiné. El conjunto Leche La Gran Vía cuenta en ese momento con tan solo cinco unidades tras el abandono de Chizabas, pero eso no fue impedimento para que los restantes corredores fueran protagonistas de la carrera. Al día siguiente se llega a la localidad de Chambery, y tras otra exhibición en la ascensión al Mont Revard, se marchan Pablo Wilches y el propio Pacho tomando tierra de por medio sobre el grupo de Hinault. Son atrapados a apenas un kilómetro de meta y el francés Laurent se hace con el triunfo, pero el amarillo pasa a la espalda de Pacho a falta de cuatro etapas para el final de la prueba.

Bernard Hinault era con diferencia el rival más fuerte que podían tener los colombianos. El bretón saltó con furia en las rampas del Granier dentro de la quinta etapa camino de Fontanil. Varios cambios de ritmo del legendario ciclista francés hicieron temblar el pelotón, pero en ningún momento a Rodríguez y sus hombres, cada vez menos después del abandono de Aristizabal. Hinault puso todo de su parte pero fue el propio Pacho Rodríguez quien en el Col de la Charmette se marchaba en solitario hacia su segunda victoria de etapa en la Dauphiné Libéré endosando nada menos que 1 minuto y 34 segundos a Hinault y más de dos minutos al americano Lemond. Una jornada inolvidable para el ciclismo de Colombia.

Sin embargo y contra pronóstico todo iba a cambiar en unas horas. La jornada siguiente se presumía terrible por la nefasta meteorología, viento, lluvia e incluso nieve iban a ser protagonistas no invitados de otra jornada que iba a pasar a la historia. La desgracia se cebó con el líder. Debido a una caída en la anterior etapa y con intensos dolores en la rodilla, el boyacense Rodríguez se ve obligado a abandonar en plena carrera. Poco antes de este suceso Bernard Hinault ya había tomado la iniciativa inmiscuyéndose en una fuga de cinco unidades que iba abriendo camino. Todo apuntaba a la remontada del bretón para desgracia de la afición colombiana que veía como la posibilidad de ver a Pacho en lo más alto del podio de una de las carreras más importantes del mundo se esfumaba. Pero la crueldad del ciclismo no entiende de nombres ni de estrellas cuando golpea con fuerza. Hinault que se veía ya como vencedor, comienza a ceder ante la sorpresa general en el Col de Rousset mientras por delante el australiano Phil Anderson, a la postre vencedor de etapa, y los demás compañeros de fuga continuaban la aventura. Y aquí es cuando aparece Martin Ramírez, desde el grupo trasero consigue alcanzar y dejar al francés y se presenta en la meta en quinta posición. Liderato para Ramírez que deberá defender su renta de 22 segundos en la cronometrada del último día ante Hinault.

Solo dos ciclistas formaban en el equipo colombiano en la última jornada, Pablo Wilches y el propio Ramírez. La hazaña consistía en aguantar el liderato en el sector matinal con etapa llana y en la crono de la tarde. Con todo merecimiento la hazaña se completó. Sin problemas en el primer sector e incluso aumentando su ventaja en cinco segundos en la contrarreloj, Martin Ramírez se convierte en vencedor de la Dauphiné Libéré de 1984. El primer gran triunfo en Europa para el ciclismo colombiano, después de una semana inolvidable. El aviso de lo que estaba por venir con un gran Lucho Herrera, entre otros, disputando el Tour de Francia y venciendo en Alpe d`Huez apenas un mes después.

Escrito por Alberto Díaz Caballero (@Sincadenablog)

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