Ciclistas Opinión

Debates y dudas en torno a Remco Evenepoel

El belga es uno de los ciclistas del momento. Sin haber entrado en acción las grandes vueltas, y con toda la temporada por delante, ya ha dado que hablar, con sus luces y sus sombras en las carreras de una semana que ha disputado. Victorias, derrotas, expectativas cumplidas e incumplidas y dudas y debates en torno a sus capacidades, potencialidades y enfoques de su evidente talento. Las expectativas han sido siempre tan grandes en torno a su futuro, comparándole constantemente nada menos que con Eddy Merckx, que parece que nunca es suficiente con el ciclista de Quick Step. 

¿Le falta algún punto en subida?

Los fallos que últimamente ha tenido en las subidas, sin ser estas puertos de gran longitud, ofrecen dudas sobre si la montaña vaya a ser un terreno donde poder destacar o resistir las embestidas de los más potentes en ese terreno. Algo extraño, porque le hemos visto obtener puestos altos en escaladas de gran relevancia como Picón Blanco, en Burgos, que está al alcance históricamente de escaladores puros. Tiene una serie de minutos en los que rinde a buen nivel, y un porcentaje, que suele estar entre el 6-7% donde por su pedalada es casi imbatible.

¿Hasta qué punto le está afectando la caída?

Es indudable que la caída que sufrió en el Giro de Lombardía en el año 2020 ha tenido que dejar secuelas importantes a todos los niveles. En los descensos, las más evidentes. Pero también puede ser que en subida le haya afectado por la forma de ir sobre el sillín o cualquier otra cuestión de ese estilo relativa a la posición. Algún aspecto mental también se pudo ver afectado, como la confianza. Después puede haber un punto en el que el miedo a los descensos, o la precaución ante los mismos, pueda afectar su rendimiento en otros terrenos, ya que esa tensión tal vez no le permita relajarse muscularmente o incluso alimentarse o hidratarse adecuadamente. En un mundo de marginal gains y carreras que se deciden por detalles mínimos, todo afecta de forma decisiva. 

¿Posibilidades de evolución?

Es un ciclista joven, con mucho margen de mejora. Su problema es la expectativa que genera a su alrededor, porque los resultados son buenísimos, ya es un corredor top. Hacer un cuarto puesto en Itzulia tras buenos ciclistas y siendo líder varias jornadas no hace sino indicar la clase de corredor que es. Situación similar a la Volta a la Comunidad Valenciana, donde venció en una etapa y fue líder hasta la etapa reina, o en la Volta ao Algarve, donde sí que se llevó la general final. Tal vez debe dejar los escenarios secundarios para centrarse en medirse ya con los buenos y salir de dudas. Y en caso de no poder con esos ciclistas top en escenarios top, tomarlo como un aprendizaje y seguir creciendo sin esa presión constante que se le está metiendo. ¿Evolución hacia grandes vueltas? Hasta ahora sólo nos ha demostrado que es capaz de hacer unos primeros diez días magníficos de Giro de Italia. Veremos en siguientes entregas lo que es capaz de mostrarnos. 

¿Gestiona bien sus esfuerzos?

Es una de las cuestiones clave. Su último pinchazo en País Vasco vino precedido de un sobreesfuerzo por coger la bonificación en el sprint intermedio de Eibar. Un gasto de fuerzas que echó de menos en la subida final. Él corre así, por instinto, y es uno de sus encantos, que deja la calculadora a un lado y hace disfrutar al aficionado. Y sufrir a los rivales. Sin embargo, si estás peleando por una carrera por etapas, debes medir bien dónde realizas los esfuerzos y por qué y para qué se realizan unos u otros movimientos. En la etapa de Arrate fue lógico que, sufriendo en la subida a Krabelin, se dejase muchas fuerzas en resolver algunas de las situaciones tácticas que se le plantearon. Al menos fue capaz de llegar con opciones a la subida final, lo cual tuvo mérito con el avispero que tenía en el grupo de favoritos. 

¿Carácter?

Tiene mucho carácter, las ideas muy claras y es muy autoexigente, por lo que también vuelca esa exigencia hacia fuera. Una auténtica bomba de relojería cuando las cosas no salen como están previstas, como hemos visto en algunas ocasiones. Esos gestos de cariño hacia rivales y auxiliares no son todos. Recientemente le hizo ganar una etapa a Alaphilippe tras prepararle él mismo la llegada. Pero sí es cierto que debe relajarse un poco y valorar mucho más todo lo que está consiguiendo, que es mucho, a tan temprana edad y siendo, como quien dice, un recién llegado a la máxima categoría del ciclismo. Mucho que aprender. 

¿Es Quick Step el equipo para que evolucione hacia las grandes vueltas?

Se puede plantear un ‘Movistar inverso’: ¿es el equipo telefónico el lugar ideal en el que un ciclista de pruebas de un día como Alex Aranburu se desarrolle? Tal vez no. ¿Es Quick Step, equipo volcado en pruebas de un día, el lugar para que Remco evolucione hacia las tres semanas de competición? Tal vez tampoco. Sí es verdad que la escuadra de Patrick Lefevere tiene intención de compatibilizar esos dos modelos y evolucionar hacia ahí, pero bien es cierto que no tiene la tradición en ese campo como pueda tener, por ejemplo, Movistar. Puede ser un hándicap más que añadir. Aún es joven y aquí tiene hueco para poder intentar crecer. Más tarde puede llegar el momento de plantearse saltos hacia otras escuadras u objetivos. 

Escrito por HC Wanders (@hc_wanders)
Foto: Fabio Ferrari / RCS Sport

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