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Diario de la Vuelta’22: Jesús Herrada continúa la racha

Lloraba en la meta el conquense. Jesús Herrada se alza como vencedor de la séptima etapa de la Vuelta a España 2022. El de Mota del Cuervo se impuso a sus compañeros de escapada tras ganar éstos un duro pulso al pelotón, que buscaba darles alcance para que los velocistas se disputasen una nueva victoria. La subida a San Glorio fue clave en el desenlace de la carrera, ya que la táctica fue muy importante a la hora de dilucidar lo que finalmente ha sucedido en la meta de Cistierna, que se estrena en la ronda española.

En el ascenso a la cima cántabra hubo mucha batalla. No era disparos para la clasificación general, que descansó por una tarde con los hombros tranquilos de Remco Evenepoel disfrutando del maillot rojo por segundo día. Trek-Segafredo se lanzó a una visión suicida que finalmente le regaló el aplauso, pero no el resultado. Ritmo extremo en la subida al puerto que fue descolgando integrantes del pelotón y, sobre todo, hombres rápidos. Primero Merlier, después Bennett, que era el principal objetivo del equipo norteamericano. Cataldo, Elissonde, Juanpe López… el pelotón en fila de a uno y un ritmo elevadísimo en la parte final del puerto, que por su longitud se las trae.

En el descenso se dio la paradoja de que efectivamente habían descolgado al irlandés, aunque acabó entrando, pero quién iba a poner el cascabel al gato iba a ser la siguiente incógnita a dilucidar. Una fuga viajaba a unos tres minutos, con gente como Herrada o Wright que están andando muy fuerte estos días. Algún equipo se sumó, como Arkea o Bora, pero fue insuficiente y los escapados se jugaron decidir cuál de ellos iba a ser el nombre del día. Jesús Herrada fue el más rápido en la recta final, con una gran remontada de Battistela que hizo dudar a los espectadores. Bennett ganó el pelotón del grupo, a unos treinta segundos de conseguir llegar a la orilla.

Los ecos de la ‘casablanquesa’ batalla entre la niebla del Pico Jano seguían resonando en la salida. Los comentarios hablaban más del ayer que del hoy, lo que daba por sentado que la guerra iba a dar una tregua. Remco se disfrazó de Humphrey Bogart para darle un vuelco a la carrera. Inesperado en un puerto del que se esperaba que fuese más filtro que otra cosa. Empieza otra carrera, con un nuevo tablero y unas nuevas reglas.

Roglic afirma que no se va a rendir, que va obviamente a pelear por ganar su cuarta Vuelta. No era el escenario que más se imaginaba, ni él ni nadie. Pero aún hay margen de maniobra, siendo mucho más experto que Remco en vueltas de tres semanas y contando con un rush final superior de momento al de todos sus rivales. Enric Mas también era protagonista de los corrillos. El propio líder, libre de complejos, afirmó que no obtuvo respuesta ante la pregunta de si iba a colaborar con él en la caza de Jai Vine o ampliar ventaja con el resto de los favoritos. El balear pasa a ser en estos momentos el enemigo número uno del belga, aunque la contrarreloj debería dar otro vuelco para ubicar al esloveno junto a él en lo más alto de la clasificación.

Pero hay un problema. Y es Asturias. No son las etapas más duras, pero los finales de etapa serán de los que marquen distancias. Quien quiera ganar la Vuelta deberá levantar la mano, porque en muchos casos no hay más terreno para poner la carrera de su lado. Hindley, Miguel Ángel López y los Ineos tienen ante sí esa obligación si quieren el primer puesto. Viendo la superioridad del ciclista de Quick Step y teniendo pánico por las prestaciones del líder del Jumbo-Visma, podrían estar ya pensando en asaltar el podio y renunciar a la victoria en Madrid.

Fancuaya, una subida que se estrena en el ciclismo profesional, nos dirá qué esperar. Todo se jugará en las subidas finales, también en Praeres. Uno más de ritmo, en porcentajes normales, aunque duros, y el otro en rampas de las que ya no son tan clásicas en la Vuelta, pero una vez fueron su seña de identidad. La única vez que se ascendió esta montaña ganó Simon Yates, que a la postre venció en la general. Quién sabe si tendremos repetición de esa premonición.

Lo que sí está claro es que las batallas en terrenos del Principado serán muy importantes. Las tres llegadas en alto andaluzas serán importantes, no cabe duda, pero el terreno no permite muchas alegrías. En estas dos jornadas del fin de semana será distinto, porque los equipos podrán plantear emboscadas en puertos pequeños y empinados como los que se van a ir encontrando en la ruta los ciclistas.

Todo llegará. Ahora es el momento de Jesús Herrada, que ya ha cumplido en esta Vuelta y que ahora parece que dirigirá sus esfuerzos al maillot de la montaña, un bonito objetivo que le garantizaría el podio diario hasta Madrid. Un objetivo que al Cofidis, que ha tenido una temporada complicada, le podría ayudar.

Escrito por Jorge Matesanz

Fotos: Unipublic

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