Diario Giro

Diario del Giro 2022: Démare es la cara de Francia, Bardet la cruz

Pocas emociones deparó la llegada a Cuneo. El francés Romain Bardet dejó la carrera cuando estaba en disposición de disputar el podio. Un síndrome que hasta la fecha había sido clásico en su compatriota Thibaut Pinot, más acostumbrado a quedarse a las puertas de la gloria. Obras inacabadas que han construído un mito alrededor de su figura. Al líder de DSM le pasa algo similar, incapaz de responder a las expectativas que generó en torno a sí cuando su biografía se desarrollaba en el AG2R. Enfermedad, mal cuerpo. Fuera del Giro, que sigue cortando rosas del rosal. 

Rosal que sigue coronando el sevillano Juanpe López. El terreno cambia, las estrategias también deberían. Trek llega a la orilla, los líderes que quedan, quedan intactos. Hoy es Carapaz-Almeida-Landa, a saber cómo será mañana. Lo normal es que el duelo vaya filtrando hasta que sea un cara a cara, visto que las fuerzas están tan igualadas. Santa Cristina y Marmolada dan para minutos de diferencia. También para sorpresas, porque los Giros si tienen una característica es que nunca son como empiezan, sino como terminan. Que se lo digan sino a Simon Yates, que al menos se va con etapita en la buchaca. 

Démare se impuso a Bauhaus. Y este a Cavendish, que viene a ser la única alternativa real al francés. Su nombre está esculpido en la ciclamino, a no ser que las montañas sean demasiado altas para él. Si el reloj le perdona, difícil o casi imposible que se lo arrebaten. Por el momento, el único capaz de repetir victoria. Victoria que los primeros clasificados, los teóricos favoritos, no han logrado adjudicarse. Y eso habla muy a las claras del nivel de conformismo que reina en el pelotón de los mejores. Un océano de tedio que se está trasladando a los aficionados, que ya hablan de la edición más aburrida de los últimos años. Y eso que por momentos poco entrañables no va a ser. El miedo a una carrera increscendo es lo que puede estar provocando, por ejemplo, el recorrido. ¿Para qué mojarme ahora si donde tengo que rendir es en Santa Cristina y La Mamolada? Esta semana de regalo corona con dos grandes oportunidades para quienes quieran buscar la carrera. 

Si es que hasta el tiempo ha resultado monótono. Ni el duelo por los sprints ha sido consistente ni persistente en el tiempo. Mientras tanto, seguimos descubriendo futuros campeones, referencias que algún día dirán que su gran andadura comenzó aquí. Es un clásico del Giro y lo fue en la Vuelta hasta no hace tanto. El Tour va un poco por libre, aún conserva halo. Arensman, el tapado, el favorito a sujetar ese sambenito. No para ganar, puede ser. Sí para empezar a contar con él para próximas invitaciones. 

Turín será día para jugar. Terreno hay para ganar y también para perder. Jueguen sus cartas y hagan sus apuestas, que de la dupla del fin de semana en combinación con el día descanso van a marcar la jornada de Aprica. A su vez, ésta va a marcar lo que pase camino a Verona. El ciclismo necesita ciclistas que dignifiquen una carrera legendaria como el Giro. Espada en alto, que den un paso al frente los valientes. 

Escrito por Jorge Matesanz

Foto: RCS

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