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Diario del Giro 2022: la fiesta de Bahrain, la fiesta de Landa y Buitrago

Segunda etapa de montaña consecutiva, tercera si no tenemos en cuenta el día de descanso. Tonale de salida, repechos (guarreo lo llaman los entendidos) en medio y dos puertos enlazados de considerable dureza. Territorio de grandes escaladores en una igualdad altamente llamativa. De ese modo se lanzó la carrera entre aguaceros y ritmo endiablado, como viene siendo habitual en este Giro, por suerte. Hirt en la fuga de nuevo, Carthy también, dando al menos la cara, Van der Poel probando sus futuras mutaciones y atacando a contraestilo, el pelotón comandado por Bahrain-Victorious. El ataque de Landa era inminente. 

En la escapada marchaba Santiago Buitrago, un colombiano jovencísimo que este año se está ganando el derecho a ser llamado relevo. Ganó la etapa, con soltura, rebosando clase y mostrándose a los ojos del mundo ciclista. Landa tiene un seguro de vida en este Giro, más aún cuando habiendo conseguido una meritosísima victoria, se debería dedicar a apoyar a su jefe de filas. Y va a ser interesante ver cómo ejercen ese diferencial. Landa está fuerte, en el punto que él deseaba, sin caídas ni lastres. Su problema es que la explosividad no suele ser el fuerte de quien ya tiene 32 años. 

Vetriolo era su mejor ocasión de citar de lejos, de buscar el incierto desgaste extremo que puede afectar a cualquiera de sus rivales o, más divertido, incluso a sí mismo. La pregunta es: ¿intentará ganar el rosa a toda costa? Porque de no ser así, ya está en plaza de podio y virgencita, virgencita. Si sale el Landa que nos gusta, el inconformista, queda terreno para al menos intentarlo. No es menos cierto que el mejor terreno para él ya ha terminado. Kolovrat es durísimo, aunque corto. Marmolada tiene los puertos demasiado espaciados como para romper todo en uno solo de ellos. Para ganar necesita muchas casualidades, como que sus rivales pierdan fuelle o él lo gane. Parece que salvo desfallecimiento se jugará todo en segundos. Y también que las cartas estarán muy marcadas, se saben los puntos de ataque que se deberían llevar a cabo. 

Almeida ha sido el gran perjudicado en la lucha por la maglia. Es evidente que en subidas realmente duras le falta una marcha con respecto a los especialistas en la montaña. Un debe que podría compensar en un recorrido clásico con dos contrarrelojes. Son los males del ciclismo moderno, de la adaptación obligatoria al contexto, del contexto en constante variación. Joao tiene que atacar. ¿Dónde? ¿Cómo? La única respuesta que tiene clara es el por qué. Eslovenia puede ser su último recurso para llegar con vida a la crono de Verona, demasiado corta para grandes vuelcos. El minuto de Lavaronne fue una losa. A ver cómo remonta eso en La Marmolada… Como es incansable en la animosidad por buscar las carreras, lo intentará. Ni cotiza. 

Por el momento, tres españoles en el top ten, algo que no pasaba desde la última vez. Landa y Bilbao son bazas seguras. Juanpe López es la novedad, con posibilidad de resistir en esa clasificación. En cuanto carburen Carlos Rodríguez (el tapado del Ineos para el Tour junto a Daniel Felipe Martínez) y Juan Ayuso, se podrá hablar de una generación que tiene todos los visos de recuperar la importancia del ciclismo español a lo largo del calendario. Ya era hora.

El que va como un tiro es Jan Hirt. Ya se ubica séptimo, a tiro de escalar más posiciones a lo largo de las montañas que restan. Pozzovivo resiste en el top ten y tanto uno como el otro pueden ser elementos tácticos a jugar. Se resiente, por cierto, Alejandro Valverde, que cede tiempo y posiciones. Lo de Aprica fue un espejismo. Esperemos que se recupere y pueda hacer de las suyas en lo que queda de Giro de Italia, aunque en otro papel, el que tal vez debería haber abrazado desde un principio.

Escrito por Jorge Matesanz

Foto: RCS

Una respuesta

  1. Muy acertado el comentario. Lo que puede buscar Landa es ganarvel giro por equipos.

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