Equipos Opinión Profesional

El final de Arrieta y la recomposición del Movistar Team

Ante las marejadas, nuevo giro de timón. De la bicefalia Valverde – Quintana de antaño a incorporar a un Mikel Landa que no encontraba sitio entre aquella dupla. El resultado fue la marcha de los dos escaladores de forma inmediata, un nuevo capítulo y la creación del documental más famoso del ciclismo. Con todo ello, un amasijo de buenos ciclistas con prometedores futuros se instauraron en la dura batalla por abrirse camino entre las estrellas del ciclismo profesional. Fue turno de Enric Mas, fichado para la ocasión, y Marc Soler, las bazas que complementaron a un Valverde que se ha convertido en la única constante, observador de mareas, idas y venidas. 

Ahora es turno de dar carpetazo a la dirección de José Luis Arrieta, el abnegado gregario de los años 90 y 2000 y que hasta ahora ocupaba un interesante rol en la gestión del destino de la escuadra española. Su despido denota pólvora y permite intuir guerras intestinas, al igual que los rumores de desacuerdo con algún famoso representante de corredores. Resultado: más cambios. La apuesta por Marc Soler ya no es, también forjada a pulso por el catalán, más ducho en aspavientos que en resultados. Un nuevo giro de timón. Otra dirección a explorar. 

La apuesta por Iván García Cortina no terminó de resultar, más en sensaciones que en méritos, que también. Ahora llegará Alex Aranburu, se supone que para encauzar esa aspiración histórica del equipo a abarcar terrenos más alejados de las grandes vueltas, en consonancia con las nuevas tendencias y gustos ciclistas en el país. Enric Mas parece consolidarse como un hombre de tres semanas, y Valverde como un futuro ex ciclista, si bien año tras año resuelve las incógnitas retrasando la resolución de las mismas. 

Los fichajes indican un cambio, una incorporación de esa clase media a un goteo de calidad constante en la puerta de salida. Nairo Quintana ha sido el ciclista más importante de la estructura y marchó tras varios años sonando como refuerzo para algunos equipos rivales. Landa y su consistencia en la montaña también se fueron. Carapaz, un corredor formado y crecido en sus filas también dejó Movistar. Este 2022 será Miguel Ángel López el que abandone el barco. ¿Qué pasa ahí? 

Hay mucho vaivén de cromos, muchos talentos que llegan a las orillas de Unzué y su equipo, pero después vuelven a ser arrastrados mar adentro por el oleaje. Sin embargo, tal vez el problema, probados tantos estilos diferentes de corredor, sea la forma de utilizarlos, la mentalidad, el concepto en sí de cómo disputar las carreras. Ante tácticas tan defensivas cabe recordar la frase aquella de que un buen ataque es la mejor defensa. La iniciativa que en ocasiones sí han tomado y que les ha valido para ser protagonistas o aplaudidos, facilitando así que las presiones internas fluyan con mayor serenidad. 

La filosofía de la conservación no está muy de moda en los aficionados al ciclismo. Con una serie de corredores en sus filas que bien podrían ser los adalides del ataque y la valentía, por motor y actitud, ¿por qué no probar ese pequeño, pero interesante cambio? La actitud de vanguardia es buscar el todo por el todo, es una forma de ponerse a la altura de los grandes nombres del momento, que en la teoría y seguramente en la práctica deberán seguir siendo mejores que los líderes de Movistar en los objetivos comunes. ¿Qué puede hacer Mas en un tú a tú con Roglic o Pogacar? ¿Esperar el fallo de éstos? ¿O buscar situaciones indirectas en las que se les pueda batir? 

Aquí vendría otra pregunta clave: ¿se les quiere batir? Y ahí lo dejo reflexionando sobre lo importante que es señalar con el dedo a objetivos realistas, pero también a no olvidar que la esencia de este equipo proviene de la valentía y arrojo de ciclistas como Pedro Delgado o Ángel Arroyo, aquellos que lucharon cara a cara contra el miedo al fracaso. Aquella apuesta ha dado como resultado que casi más de treinta años después estemos hablando de la existencia de Movistar, viendo además cómo otras franquicias no han corrido una suerte similar. Quizá sea momento de volver a esa esencia. 

Escrito por Jorge Matesanz (@jorge_matesanz)
Foto: Photo Gomez Sport / Movistar Team

Una respuesta

  1. Tiempos pasado en los que no es que no hubiera miedo al fracaso si no que el fracaso era tener fuerzas y no intentarlo.

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