El profesor flandrien Carreras Tour

El profesor flandrien – La evolución de las caídas en el Tour

Las caídas en la primera semana del Tour de Francia es un tema recurrente de todos los veranos. Abandonos, magulladuras, quejas. La tensión y las ansias de los equipos por triunfar en París hacen que todos quieran estar en posiciones delanteras para evitar irónicamente las caídas. El problema, como es evidente, es que no todos caben en la punta del pelotón, por lo que los toques, las averías y las caídas son compañero habitual de viaje en estos primeros días de la ronda gala.

Recurriendo a la estadística y a la comparación entre las tres grandes vueltas por etapas, se puede observar que los datos ofrecen conclusiones interesantes. Por ejemplo, que el Giro de Italia tiene muchos abandonos. Aquí puede influir la meteorología de mayo, aunque en muchas ocasiones no es mala, y la dureza, ya que es la grande que teóricamente ofrece más dificultad y desgaste a los corredores por el recorrido. También el tener por delante las otras dos grandes hace que los ciclistas no sientan la obligación de terminar la carrera, ya que tienen alternativas para completar su calendario de grandes vueltas.

En la Vuelta pasa justo lo contrario. Es la última de las tres, no hay margen de error como pasa en las otras dos, y además opta por mejores carreteras en esos primeros y peligrosos días, si bien la clasificación general se empieza a definir desde prácticamente la salida. Eso hace que los datos de abandonos en la carrera española sean ligeramente más bajos.

Otra conclusión que se puede extraer es que el Tour de Francia tiene más abandonos hacia la etapa 9 y 10 que en la llamada primera semana. Sí, es probable que una cosa sea consecuencia de la otra y que hacia esos días el desgaste producido por las lesiones sea ya inabordable para los ciclistas. O que el mero desgaste de la competición y la tensión de esos primeros días provoque agotamiento y, por tanto, el abandono.

El Tour arroja datos muy dispersos. Hay ediciones que son más problemáticas que otras en este sentido. Tiendo a pensar que con viento, lluvia y condiciones climatológicas adversas tiende a haber más caídas y uso de fuerzas, lo cual produce un aumento del número de abandonos.

La Vuelta, en cambio, parece que siendo la última grande del calendario fuerza más a los corredores a terminar, ya que no hay alternativa para restructurar el programa de los ciclistas al terminar ya la temporada.

En conclusión, no hay tantos abandonos por caída como se dice. Se utiliza un mantra que no es real. Eso sí, la tensión y las caídas son el pan nuestro de cada día en unas etapas con mucho peligro por la propia morfología de las carreteras, el ancho de las mismas y la combatividad por la posición en el pelotón. Hay ciclistas que no besan el suelo y eso tendrá un motivo. En todo caso, se trata de una dificultad más para aquellos que quieran triunfar en París o únicamente completar el Tour en la capital francesa.

Gráficos: Sergio Fernández Yustos (@sergioyustos)

Datos: @sergiokman @grandesvueltas1

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