El profesor flandrien

El profesor flandrien – Satélites ucranianos

El ciclismo pequeño me gusta desde que me enamoré de este deporte y de hecho, me arriesgo a decir que el ciclismo pequeño cuanto más raro es, más me llama la atención. De ahí mis dos nacionalidades ciclistas fetiches: la rusa y la eritrea, a las que igual dedico algún día una entrada, porque he llegado a volverme loco con ciclistas de ambos países.

Con esto, igual ya he llamado vuestra atención. Porque hoy tengo intención de hablar un poco de un país pequeño que nos ha regalado, y por lo visto nos sigue regalando, ciclistas llamativos: Ucrania. Vamos con mis tres favoritos:

Voy a empezar, con quién para mí es el ciclista más particular de este país: Dmytro Gravboski. El corredor ucraniano (me tomo la licencia, pues se nacionalizo israelí en 2005) fue uno de los más esperanzadores, con grandes victorias en sub23 como el Campeonato del Mundo en ruta sub23 de 2005 o los dos europeos logrados en 2005 y 2006. Con esto llegó al Quick Step en 2007, donde comenzó su caída libre. Sin saber muy bien por qué, jamás explotó en aquel equipo, y eso lo dejó fuera… arrojándole a una vida diferente, pegada a una botella. Viajó por otros equipos como el ISD o el Jilun – Shakeland, incluso llegándose a recalificar amateur…hasta que en 2017, con 31 años de edad falleció por culpa de un ataque al corazón.

El segundo corredor del que voy a hablar, es todo un conocido Yaroslav Popovych, que también fue campeón del mundo, en el año 2001 (año en el que por cierto, también gano la Paris Roubaix u23 a todo un Boonen). Tras esto, su carrera no ha estado marcada por grandes sucesos (salvo algún susto en el pasaporte biológico). Más bien es un ciclista del que esperábamos mucho y al final fue lo que fue: un corredorazo que no llegó a arrojar tanta luz como esperábamos. Buen eco de esto su pódium del Giro 2003 o su 5º puesto en 2004. A partir de ahí, asociado a corredores como Contador, Levi Leipheimer o Armstrong, fue un corredor en la sombra. De hecho, su última victoria como pro de gran nivel, la consigue en Paris Niza 2007.

Tercer y último corredor del que voy a hablar hoy: Serhi Honchar. También campeón del mundo ucraniano, en 2010 y en la lucha contra el crono tuvo una gran carrera como ciclista profesional. Gran contrarrelojista, de hecho 21 de sus 24 victorias las consigue peleando contra el reloj. Se merece estar en este grupo de ucranianos por su palmarés, posiblemente el más privilegiado en dicho país, con cinco etapas en el Giro (además del segundo puesto en la general de 2004) y dos etapas en el Tour. Marcó un hito como ciclista ucraniano, al volver a llevar el maillot de líder de una gran vuelta, desde que lo hiciese en 1990 Viktor Klimov durante La Vuelta a España.

Me dejo evidentemente por nombrar corredores de un ciclismo que tampoco ha sido muy extenso, pero sí nos ha dejado otros como Vitaly Buts, Grivko, Yuriy y Dmytro Krivstov, Oleg Chuzhda, Ruslan Pidgorny, Oleksandr Polivoda o recientemente Mark Padun, que realmente nos ha maravillado a todos con su manera de subir.

De Padun (habló Lucrecio hace poco por aquí) poco hay que decir, porque es cierto que nos ha sorprendido a todos, aunque sus resultados en sub23 eran buenos, sobre todo si la carrera se endurecía: Ha ganado en GiroBio, Valle de Aosta o Giro del Friuli, es un corredor que estaba ciertamente desaparecido tras su paso a pros, después de sorprender en 2018 con una gran Itzulia y posterior etapa en el Tour de los Alpes, había hecho poco más hasta esta Dauphiné, donde literalmente ha volado. ¿Será el máximo exponente del ciclismo ucraniano en los próximos años?

Iremos viendo.

Foto: Sirotti

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