Entrevistas Femenino

Entrevista a Belén López

Belén López es una ciclista profesional andaluza, que lleva en el mundillo desde la edad de siete años y que en todo este tiempo no se ha bajado de la bici, a pesar de tener que compaginar sus esfuerzos deportivos con su trabajo como profesora de biología, ya que como todos sabemos, ser profesional en un equipo continental y femenino no significa, ni de lejos, garantizar unos ingresos que te permitan dedicarte exclusivamente a nuestro querido deporte.

Belén también nos demuestra que para llegar a ser una corredora (también aplica a corredores masculinos) top internacional no es suficiente con ser la mejor localmente e incluso apabullar a las rivales, como era su caso, ya que a la elite internacional solo llega lo mejor de lo mejor y aun así el éxito no está, en absoluto, garantizado.

Trabajo, entrenamiento, constancia, dedicación, más entrenamientos y carreras bien planificadas, son solo factores de una fórmula de química orgánica de la cual no conocemos el resultado, pero sabemos que, sin ellos, seguro que no lo habrá.

Belén ha sabido utilizar esos factores en su justa medida y obtener el mejor resultado posible en cada uno de sus tiempos como ciclista.

1- Belén, tú misma nos explicas que llegaste al ciclismo en una edad temprana por hartazgo de tu madre. Cuéntanos cómo fue. ¿Te compró una bici y te dijo vete lejos de aquí? ¿Te apuntó a algún club?, ¿La fórmula le funcionó?

Es cierto que mi madre fue la que me apuntó al club ciclista de mi pueblo, Rota, y no mi padre, como se piensa la gente. Mi padre practicaba tenis y nos apuntó a los tres mayores allí, pero a ninguno nos llegó a gustar. Después de eso, mi madre nos fue apuntando a cada uno en un deporte, a mi hermano mayor al principio le dio por el kárate y después se pasó al baloncesto; y, por otro lado, mi hermana mayor hacía ballet. Como siempre andaba peleándome con mi hermano, mi madre me apuntó a kárate con él, pero no me llegó a enganchar. Así que tuvo la magnífica idea (ironía) de apuntarme a ballet con mi hermana, pero yo era demasiado nerviosa para eso (aparte de que cuando vi el tutú salí corriendo de allí, jejeje). En un acto de desesperación, la pobre mujer descubrió que había un club de ciclismo y, como siempre andaba de arriba para abajo con la bici de mi hermano, decidió que podría probar con eso. Y mira, aquí estoy todavía.

2- Desde bien pequeña compaginas pista y ruta, de hecho, la pista te ha dado muchísimas satisfacciones. ¿Por qué no sigues en ella? ¿Si hubieses podido te hubieses dedicado a ella en exclusiva?

La primera vez que oí hablar de la pista fue gracias a los Juegos Olímpicos de Barcelona 92’, cuando yo tenía ocho años y estaba empezando con esto de la bici. El hecho de que José Manuel Moreno Periñán consiguiera la medalla de oro hizo que muchos ciclistas de por aquí abajo nos picara la curiosidad por ese mundillo, y más cuando puedes conocer en persona al artífice de tal logro. Aunque realmente no rodé en una pista hasta varios años después, cuando era infantil y sólo de forma esporádica. Una vez que pasé a la categoría cadete sí que entrenaba una vez a la semana o cada dos semanas, porque el velódromo más cercano, el de Chiclana de la Frontera, estaba a 45-50min en coche de mi casa. Lo que hacía era salir del instituto, me recogía mi madre con un tupper para que comiera en el camino, me llevaba hasta el lugar donde trabajaba mi padre, en Puerto Real, ella se volvía para atender a mis hermanos, y yo me iba con mi padre a entrenar. Después volvíamos y yo me ponía a estudiar o a hacer la tarea que tuviera.

Estuve compaginando la pista con la carretera hasta que terminé la universidad. Mi padre se venía desde Rota a Sevilla a recogerme y nos íbamos al velódromo de Bollullos Par del Condado, en Huelva, porque el de Dos Hermanas, en Sevilla, no se podía utilizar (no me preguntes por qué, porque lo desconozco). Era una paliza, sobre todo para mi padre (de Rota a Bollullos hay tres horas de camino, más otras tres de vuelta), pero me permitió no dejar de practicar esa modalidad, que tanto me gustaba.

Dejé la pista porque los horarios de uso del velódromo de Dos Hermanas no me permitían descansar. Sólo se podía usar de 20:00 a 22:00 de la noche, y con los entrenamientos que realizaba me costaba mucho poder dormir, así que decidí centrarme en la carretera, que está abierta a todas horas, jejeje.

De todas formas, no me hubiese dedicado de forma exclusiva a la pista, me gustan todas las modalidades del ciclismo como para decantarme sólo y exclusivamente por una de ellas.

3- Ya de cadete te acostumbraste a ganar, o como mínimo estar en el podio, en todas las pruebas en las que participabas, ¿Cómo logras controlar esa costumbre cuando te das cuenta de que en categorías superiores no puedes reproducirla?

La verdad es que en mi primer año de sub23 no acabé ninguna carrera de carretera en la que participé. Competía contra Joane Somarriba, por ejemplo, que acababa de ganar Giro y Tour en el mismo año, así como contra sus compañeras de equipo. Lo bueno que tenía yo es que no me agobié, sabía que el primer año de la universidad sería un cambio importante en mi vida y que el ciclismo no iba a ser fácil ese año, así que no me desanimé. También es cierto que, al compaginarlo con la pista, me permitió tener algunos buenos resultados que me subían la moral.

4- El keirin se te daba de maravilla, con grandes resultados nacionales (ganaste el campeonato absoluto nacional siendo juvenil) e internacionales. Ahora, mirando hacia atrás, a toro pasado, ¿te plantearías un posible éxodo internacional, dedicándote a la pista en exclusiva en países que la valoran, por ejemplo, Japón?

Jejeje, no, no. Me gusta mucho el keirin, de hecho, siempre lo corro en los campeonatos de España en los que participo, pero ya no estoy tan loca como antes como para ser competitiva, aparte de que no tengo la explosividad necesaria para disputar. Simplemente me gusta, disfruto y salgo a pasarlo bien. Sinceramente no creo que se me hubiese dado bien esa modalidad como para ganarme la vida en Japón con ello. Las ciclistas que se dedican a eso son unas auténticas máquinas y yo no hubiera tenido futuro allí.

5- En categorías inferiores eras una asidua de la selección, corriendo en pista y en ruta en el equipo nacional, por ejemplo, en el Giro femenino. Pero después esa relación estrecha se truncó, causándote varias decepciones, especialmente la no asistencia a Juegos Olímpicos, que, supongo, es una espinita que tienes clavada. Analizando el pasado desde la perspectiva actual, ¿a qué crees que fue debido? ¿Quien no tiene padrinos no se bautiza? ¿La federación andaluza, al no ser una de las tradicionales, no tenía suficiente poder de presión?

A los Juegos Olímpicos van las mejores del mundo. Si no fui es porque no lo merecía. En el 2012 ni siquiera conseguimos una plaza para ir a competir, así que no nos ganamos el puesto. En 2016, no me lo gané yo, fue quien se lo mereció, Ane Santesteban. No hay que darle más vueltas a eso.

Creo que me dolió más que no me llevaran a los Juegos del Mediterráneo del 2009, porque ahí sí que no entendí mi no convocatoria. Pero así es la vida, hay que aprender a sobreponerse a las frustraciones.

6 -El ciclismo no es un deporte donde sea fácil ganar el dinero suficiente para sobrevivir por uno mismo y esa tendencia se exacerba en el ciclismo femenino. La solución -acertadísima- de las chicas suele ser estudiar y tener un backup de vida asegurado, pero a su vez eso les penaliza en su rendimiento. Tu siempre has comentado que tus mejores años han sido aquellos en los que no estudiabas o trabajabas, en los que te dedicabas de pleno al ciclismo, como fue en el año 2013, donde ganaste Copa de España y Trofeo Euskaldun, y varias excelentes clasificaciones internacionales. Sin embargo, en 2015 añades a estas clasificaciones también la Vuelta a Burgos, todo ello trabajando, ¿Cómo lo conseguiste? ¿El entorno familiar y deportivo fue más favorable?

En la época de la que me hablas no había un sueldo mínimo para las corredoras de equipos UCI, cosa que cambiará a partir del año que viene, así que a mí personalmente (como a otras muchas chicas) no me quedaba otra que compaginar deporte con estudios o trabajo para poder tener un futuro laboral asegurado. Hoy en día si te ficha un equipo profesional siendo sub23 puedes tomarte los estudios con más tranquilidad para entrenar y no comprometer tu futuro laboral una vez acabada tu carrera deportiva, y eso se nota mucho en el rendimiento.

Con respecto a mis “buenos” resultados en 2013, sí, es todo atribuible a que no trabajé. De hecho, empecé a trabajar justo en septiembre de ese año, tres semanas antes del mundial de Florencia, y mi rendimiento cayó en picado por el estrés. En 2014 y 2015 también tuve algunos buenos resultados a nivel nacional y conseguí ganar la primera edición de la Vuelta a Burgos porque saqué suficiente ventaja en la contrarreloj inicial como para que el equipo (Lointek) pudiera gestionarla de forma satisfactoria. También es cierto que no estaban los mejores equipos del mundo como ocurre en la actualidad.

Al final el cuerpo se acostumbra al estrés y a la vida “autodestructiva” como yo la llamo, así que te despiertas, vas a trabajar, comes, sales a entrenar, corriges cosas y no paras en todo el día, cosa que se convierte en normal para ti, aunque no sea lo mejor para poder rendir encima de la bici.

Con respecto al entorno familiar, bueno, en 2015 terminé mi relación con un chico con el que llevaba quince años saliendo y eso supuso un duro golpe a nivel anímico. Pero la vida son etapas, hay que salir de una para entrar en otra e intentar estar mejor a medida que se avanza. Así ha sido en mi vida, así que no me puedo quejar.

7- Llegas a UCI profesional continental con 23 años al Comunitat Valenciana, emigrando posteriormente a Lointek donde realizas prácticamente toda tu carrera deportiva, hasta que decides en 2018 hacer un stop de vida para sacarte definitivamente las oposiciones. ¿Cómo era el ambiente y la gestión en Lointek? ¿Hubo épocas complejas por mala gestión deportiva? ¿Influyó ese hecho en tu rendimiento y, si es así, te planteaste un posible cambio de equipo?

Lointek pasó por varias fases, llegando a su punto álgido en las temporadas 2013 y 2014 de la mano de la dirección de Jorge Sanz. En esos dos años aprendí mucho, tanto de él como de las corredoras que se ficharon, el ambiente era bueno y nos iba bien. Evidentemente cuando hay buenos resultados todo fluye y se gestiona de forma más fácil.

Cuando terminó la temporada 2017 Lointek dejó de patrocinar al equipo (entró a formar parte de un equipo de baloncesto femenino, el Lointek-Gernika) y el cambio de sponsor (Telxius-Sopela) dio un giro en la dirección del equipo tanto en cuanto a corredoras como a funcionamiento. Al finalizar la temporada decidieron no renovarme y me planteé prepararme a conciencia las oposiciones al profesorado de 2018 (donde conseguí sacar plaza).

8- A partir de 2019 tienes tu plaza de profesora de biología asignada, pero decides seguir corriendo y pasas a Massi Tactic, ¿Qué te motivó a seguir y a cambiar de equipo?

Básicamente lo que me motivó a seguir y a cambiar de equipo fue la llamada de Ángel González. Me comentó que tenían un nuevo proyecto a, mínimo, tres años y que le gustaría que yo estuviera en él para poder servir de guía a las chicas en su nueva andadura. Por supuesto, llegamos a un acuerdo y aquí estoy, tres años y medio después.

9- Ya hemos evocado que la realidad del ciclismo femenino no puede escapar a la dualidad trabajo-deporte, en tu caso ¿Cómo logras el tiempo necesario y los días libres para competir? ¿Los estamentos oficiales te lo ponen fácil?

Gracias a mis resultados en los campeonatos de España de pista en los últimos años (fue segunda en puntuación en 2021) tengo la condición de Deportista de Alto Rendimiento por Andalucía, cosa que me permite solicitar permisos a la administración para tomar parte de competiciones oficiales, así que no tengo mucho problema con respecto a eso.

10- En otros países, por ejemplo, Italia y Alemania, existen fórmulas para los deportistas de alto nivel, que logran trabajos en la administración pública u organizaciones parapúblicas, ¿Sugerirías una fórmula similar en España? ¿Te acogerías a ella?

Esa fórmula se sabe que funciona y no sé por qué no se ha implementado ya en nuestro país con la cantidad de talento que tenemos. Yo ya tengo la vida resuelta con mi trabajo (soy funcionaria), pero creo que les facilitaría la vida a las futuras generaciones de deportistas. Si eres futbolista o tenista y ganas suficiente dinero no te hará falta acogerte a eso, pero para los deportes minoritarios donde casi no hay más ingresos que los que puedas conseguir a través de becas, la verdad es que sería de gran incentivo.

11- Uno de los puntos de vida que diferencia al ciclismo femenino del masculino, aunque no debería ser así, es la maternidad. ¿Tu despedida este año de la competición está condicionada por este hecho o simplemente crees que te ha llegado el turno de dejar paso a las jóvenes, aunque sigas siendo competitiva?

Llevo años pensando en la retirada, pero entre una cosa y otra decidía continuar porque veía que servía de ayuda a las chicas con las que estaba en el equipo. Pero, para ser sincera, hay que dejar paso a las jóvenes, no tiene mucho sentido que yo, con 38 años, esté ocupando el puesto de una chica más joven con proyección de futuro.

La decisión de la retirada realmente la tomé de forma clara durante el confinamiento. El hecho de que pudiera estar en mi casa tranquilamente sin tener que preocuparme de coger un avión o meterme en carretera para ir a competir me hizo ver lo bien que estaba en mi casa sin estrés. Evidentemente mi situación laboral me permitió tener esa tranquilidad y poder plantearme mi vida desde otro punto de vista.

He cumplido 38 años y es difícil que pueda conseguir nada más deportivamente hablando (decía lo mismo el año pasado y gané la Copa de España de Noja y el subcampeonato de puntuación), pero sí que puedo plantearme nuevas metas en mi vida personal. Me gusta mucho el mundo de la nutrición y me estoy planteando estudiar el Grado en Nutrición y Dietética, al igual que me estoy planteando la maternidad. Para lo primero tengo “todo el tiempo del mundo”, para lo segundo voy a contrarreloj. Tener un hijo no es una decisión que se pueda tomar de buenas a primeras, ya que es un cambio radical en la vida, por eso necesito la tranquilidad del retiro para saber qué quiero en la vida (y se me pasa el arroz).

12- Al principio de temporada ya dejaste claro que este era tu último año, que solo seguías porque te hacia ilusión correr esa primera Vuelta a Andalucía de féminas, en la cual fuiste la primera andaluza clasificada. Haciendo el paralelismo Movistar-Valverde, ¿hay luz más allá de Belén en Andalucía? ¿Qué falta en vuestra comunidad para que se desarrolle el ciclismo femenino definitivamente?

La comparación con Valverde no tiene sentido. Los dos llevamos desde pequeños en esto del ciclismo, pero no le llego ni a la suela del zapato (o la cala de la zapatilla, jejeje). Lo que sí comparto con él es la afición por nuestro deporte. Pero Valverde es incomparable, y mucho menos conmigo.

El problema que yo veo que hay en Andalucía, y, parafraseando a Pasamontes, es mi opinión y no tiene que ser la correcta, es que está todo muy enfocado a la categoría máster, pero tanto para chicas como para chicos. Cuando hay alguna carrera de categoría base cerca de mi casa me gusta pasarme a verlas mientras entreno y lo que veo en ellas, hablando de las categorías femeninas, es que hay pocas participantes. Andalucía es muy grande y es muy difícil que una chica (o un chico) de Almería vaya a correr a Huelva (de Pulpí, en Almería, a Lepe, en Huelva, hay casi 600km) y resulta muy costoso para las familias. Puedes ir a competir un fin de semana, pero no todos. Si encima a eso le añadimos que los Campeonatos de Andalucía de contrarreloj los organizan los viernes por la tarde, un juvenil o una juvenil que quiera ir a disputarlos no puede ir a clase ese día. Si tiene un examen, directamente o hace el examen o va al campeonato.

A parte, y vuelvo a hablar de la categoría femenina, pero es extrapolable al resto, las carreras “buenas” están lejos y para un equipo andaluz es caro poder correr todas las pruebas de la Copa de España. Hace un par de meses me llamó el padre de una chica diciendo que le gustaría que su hija fuera a todas las copas de España porque aquí “abajo” era fácil ganar, pero que cuando salían fuera a duras penas acababa en el pelotón principal. Si al final te enfrentas siempre con las mismas corredoras y encima hay pocas, no mejoras. Para mejorar necesitas competir contra gente que sea mejor que tú y eso es lo que falla.

Hay veces que el pelotón femenino de las carreras andaluzas es un poco más grande porque sacan a las féminas cadetes, juveniles, sub23, élites y máster juntas, pero al final cada una va a hacer el puesto en su categoría y eso no te ayuda a mejorar.

Aquí faltan apoyos económicos a los equipos. Está claro que es muy difícil poder ayudar a todos los equipos, pero a lo mejor la federación andaluza debería de plantearse hacer una especie de selección femenina para ir a las competiciones de Copa de España que estén fuera de Andalucía, de modo que no les resulte tan caro a las familias que sus hijas se dediquen al ciclismo. Y lo mismo podría hacer en ciertas competiciones con los cadetes y juveniles.

Si hay luz o no después de mí, el tiempo lo dirá, hay que dar tiempo a las chicas y no agobiarlas, no tienen que compararse conmigo, tienen que ser la mejor versión de ellas mismas.

13- Si las condiciones fuesen favorables, ¿te plantearías una posible continuación como capitana de ruta? Tienes mucha experiencia y conocimientos que transmitir a las chicas jóvenes.

A día de hoy no me planteo continuar, no me motiva correr por aquí, no me hacen falta más trofeos en mi casa (de hecho, suelo regalar los trofeos que me dan a algún niño o niña pequeña que esté viendo la carrera) y no quiero comprometerme con ningún equipo porque lo que quiero es la tranquilidad de poder hacer lo que quiera cuando quiera. Quiero disfrutar del ciclismo sin prisas y sin el ritmo que te impone el pelotón, como escribió Induráin en el prólogo del libro “Grandes puertos de los Pirineos en bici”.

14-Aunque no sigas como corredora, ¿te planteas una posible continuidad en otros roles en el ciclismo?

Realmente no lo creo, si dejo el ciclismo es por quitarme el estrés de tener que viajar los fines de semanas y poder disfrutar de mi familia y amigos. No digo un no rotundo porque a lo mejor podría ir como directora a alguna carrera aislada, pero desde luego no lo haré de forma normal. Otra cosa es que alguno de mis sobrinos decida ser ciclista y yo le acompañe a las carreras o algo así, pero poco más que eso.

15- Como balance final de carrera, haznos un pequeño resumen de todo lo que te ha aportado el ciclismo y que cambiarías para evitar los disgustos que te haya podido dar.

Siempre he dicho que el ciclismo me ha dado muchas amistades y valores. No cambiaría nada porque de lo contrario, sin esos disgustos no sería quien soy hoy en día. En el deporte es imprescindible aprender a manejar la frustración de esos disgustos para poder mejorar.

Quizás sí que cambiaría que en alguna ocasión no he comido suficientes hidratos. No me ha dado nunca una pájara, pero sí que podría haber rendido más si hubiera tenido más combustible para mis músculos. Por eso siempre le digo a mis compañeras que “más vale quedarse por “gorda” que por “apajarada”. Si te sobra algún kilo lo único que te va a pasar es que vas a subir los puertos un poco más lento, pero no vas a notar la diferencia en el llano ni bajando. Sin embargo, si te da una pájara, no vas a poder subir, llanear ni bajar bien porque directamente no vas a poder ni pedalear. Hay que llevar comida en las carreras para ti y algo más por si le hace falta a alguien (o a ti misma porque no hayas calculado bien).

Mucha suerte, Belén, en tu nueva vida, suponemos que más tranquila, y estamos seguros de que lo harás tan bien como lo has hecho en el ciclismo.

Entrevista por Xavier Palacios (@CyclingSsc)
Fotos cedidas por Belén López

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