Entrevistas

Entrevista a Mauricio Ardila

El antioqueño fue uno de los colombianos que lograron destacar en el ciclismo europeo en la primera década del siglo. Pequeño escarabajo, combativo y peleón, se convirtió en uno de los fijos en el potente conjunto neerlandés de Rabobank. Aunque estuvo cerca de lograr victorias en grandes vueltas, filtrándose en las fugas, su palmarés es menor de lo que se merecería. Su mayor éxito, la general y dos etapas del Tour of Britain en 2004.

¿Cómo empezaste en el ciclismo?

Empecé en el colegio a los 13 años, motivado por unos compañeros que se iniciaban en una pequeña escuela de ciclismo que estaba empezando en mi pueblo natal, Yarumal .

Fuiste ganador de la Vuelta del Porvenir de Colombia y de la Vuelta a
la Juventud. ¿Qué recuerdas de aquello?

La Vuelta del Porvenir fue como la motivación inicial para empezar a
creer en que podría ser un ciclista de verdad. Ya había hecho algún
resultado en la Vuelta del Futuro, que es para la categoría prejuvenil, y
ya en la categoría sub23, ganando 2 Vueltas de la Juventud, fue la
confirmación que necesitaba para ser tenido en cuenta como uno de los
corredores jóvenes con proyección de nuestro país.

Después diste el salto a Europa en 2002. ¿Cómo surgió?

Fui en el año 2001 a un equipo amateur en España (Salamanca Patrimonio
de la Humanidad). Allí aprendí sobre todo lo difícil que podría llegar a ser estar fuera de casa. Un año de mucha experiencia con algunos resultados que me valieron para ir al ciclismo belga

¿Por qué elegiste este equipo belga? ¿Participabas en las clásicas?

Llegué por recomendación de un amigo (Gustavo Guerrero) que había sido ciclista allí y tenía contactos y negocios en ese país. Inicialmente firmé con Lotto Adecco. A fin de año la UCI redujo los equipos de primera división a 28 corredores. Mi contrato fue a dar a Marlux Ville de Charleroi. Eso ya es una historia más larga de contar.

En 2004 ya ganaste la Vuelta a Gran Bretaña.

2004  fue un gran año para mí. Era mi tercer año profesional. Después de
estar dos años en Marlux fiché por Chocolade Jacques, ya con un calendario
muy especial. El equipo era de primera división, y de allí se dio mi paso a Davitamon-Lotto en 2005.

Debutaste en el Giro en 2004. ¿Qué es esta carrera para ti?

Debuté con Chocolade Jacques, y allí me enamoré de esa carrera, en la cual estuve presente por ocho años consecutivos. Me fui a vivir algunos años allí y disfrutaba mucho de cómo se vive el Giro en Italia.

2006, Giro d’Italia, etapa 03 Perwez – Namur. Foto: Sirotti

En la Vuelta a España 2005 hiciste 9º, una buena general. Estuviste
cerca de ganar una etapa. ¿Qué pasó?

La pregunta obligada (risas). La Bien Aparecida, alcé los brazos antes
de tiempo. Fue una etapa rápida y dura. Llegué a disputar con Pereiro
y Samu Sánchez, el sol pegaba de frente y confundí la pancarta de la
montaña con la de meta. Fue una pena en ese momento, pero ha sido un
momento que me ha marcado para toda la vida. Todo el mundo lo recuerda aún hoy.

¿Cómo fue tu periodo en Rabobank? Muchos años al servicio de grandes líderes.

Allí encontré un gran grupo de trabajo y compañeros. Era uno de los mejores equipos del mundo en su momento. Disfrutaba de esa ambiente y me sentía valorado como corredor. Por encima de que trabajaba para otros
me sentía muy a gusto allí y pasaron cinco temporadas quizá con pocos resultados como ciclista, pero tengo mucho que agradecer a tan bonito grupo.

¿Por qué te marchaste a Geox en 2011? ¿Cómo es trabajar con Matxin?

Con Denis Menchov había hecho una gran amistad y me invitó a ir allí. Nos vendieron un proyecto gigante, ambicioso, pero ya todos saben como acabó.

De Matxin no tengo nada bueno que decir. Fue un año donde todo marchó al revés y allí acabo toda mi carrera deportiva en Europa. Un poco decepcionante, pero en octubre nos decían que el equipo acababa y que cada uno para su casa a finales de 2011, y ya sin posibilidad de un contrato para 2012.

Después regresaste a Colombia. ¿Por qué?

Regresé en principio obligado porque Geox nunca nos solucionó el contrato de 2012. Ya era fin de temporada y no había equipos con plazas para la mayoría de nosotros. Me vine a Colombia con un contrato firmado para 2013 con Katusha. Pero, después de un año en casa ya no quise regresar más y llegué a un acuerdo con Katusha y me quedé en Colombia seis temporadas más .

¿Por qué nunca corriste el Tour de Francia? ¿Tuviste la posibilidad?

Sí que tuve la posibilidad en Rabobank. Siempre me dijeron que entraría
en la nómina para el Tour. Pero éramos 13 los seleccionados para ganar una plaza en los 9, así que no era seguro estar en la nómina. Con corredores del nivel de Freire, Menchov, Rasmussen, Boogerd, Dekker, Flecha… En fin, estaba complicado, así que prefería ser fijo para el Giro y la Vuelta.

¿Cómo ves la evolución del ciclismo en Colombia? ¿Diferente a cuando
tú empezaste?

Creo que ha evolucionado a la par con el ciclismo europeo. También creo que empezamos a sobresalir a medida que los controles se han hecho más
efectivos. No en vano, los resultados muestran a un ciclismo muy competitivo e igualado. Los equipos están súper pendientes de los resultados de los jóvenes, a diferencia de mi época que era muy difícil encontrar hueco en cualquier equipo  profesional. A día de hoy casi todos los grandes cuentan con al menos con un colombiano

¿Qué han supuesto Nairo Quintana o Egan Bernal en Colombia?

La afición ha crecido a pasos agigantados y contar con corredores como
ellos hace que muchos jóvenes quieran llegar a ser ciclistas profesionales. Ahora mismo se corre la vuelta de la Juventud con 245 ciclistas a la salida y una cantidad de ciclistas sin la posibilidad de competir por el límite en los cupos.

¿Cuáles han sido los corredores y directores que más te han impresionado y por qué?

Corredores muchos, pero me quedo con dos: Freire y Menchov. Compartí equipo con ellos y hacían ver el ciclismo muy fácil. Todo era sencillo para
ellos, sobre todo Freire hacía pensar que para ganar no había ni que entrenar (risas)

Directores no tengo uno en especial. Tuve muchos durante todos los años,
pero si me preguntas, me quedo con Gabriel J Vélez del Orgullo Paisa, mi primer y último equipo. Un cazador de talentos y formador de jóvenes en nuestro país

¿Qué hace Mauricio  Ardila ahora?

Ahora dedico el mayor tiempo posible a mi familia, a mi esposa Paula y a mis hijos Pablo, Clara y Marco. Trabajo con una compañía que se llama Brivido y hacemos viajes VIP al Tour de Francia, Giro de Italia y Vuelta a España. Y este año estoy colaborando con Giussepe Acquadro, el manager
italiano que lleva a Egan, Nairo o Rigo a buscar los nuevos talentos del
ciclismo colombiano para ubicarlos en los grandes equipos de Europa. También tengo un espacio aquí en las montañas de Medellín, a 2500m de altura, «La Casa del Ciclista«, donde vienen algunos ciclistas a preparar su temporada, como Daniel Arroyave, Sergio Higuita, Harold Tejada, Annemiek Van Vleuten…

Entrevista : Jorge Matesanz
Fotos: Sirotti

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