Entrevistas

Entrevista a Rory Sutherland

El australiano Rory Sutherland colgaba la bicicleta en 2020 después de una longeva carrera al servicio de grandes líderes como Alberto Contador o Alejandro Valverde. Su palmarés individual incluye varias victorias en el calendario norteamericano, así como la Vuelta a la Rioja de 2017, ya en las filas de Movistar. Sin embargo, su lista de victorias como coequipier está al alcance de muy pocos, demostrando que ha sido uno de los gregarios más valiosos de los últimos tiempos.

¿Cómo empezaste en el ciclismo?

Me inicié en el ciclismo a través de un proyecto gubernamental para impulsar jóvenes talentos de las escuelas hacia deportes minoritarios. Me califiqué para el ciclismo y así empezó todo.

¿Cómo era de famoso el ciclismo por aquella época con respecto a la actualidad?

En televisión solo teníamos media hora por las noches del Tour de Francia, y la mayoría de ese tiempo eran entrevistas y anécdotas. No tenía la dimensión que tiene actualmente.

Llegas a Rabobank en 2001. ¿Cómo conseguiste llegar hasta ahí?

Me uní al equipo en mi primer año como sub23. Había corrido dos meses en Europa en 2000 con la selección australiana juvenil, ganando una carrera en Italia y terminando cuarto en el Mundial. Así surgieron los contactos y el contrato.

El salto a profesionales llega también con Rabobank. ¿Fue difícil la adaptación?

No fue difícil porque ya había podido integrarme a través del equipo de desarrollo. Conocía a los corredores, al staff y los materiales, y para entonces ya había aprendido el neerlandés.

Ese año participas en los nacionales de Australia y terminas segundo. Tres años consecutivos terminando en segunda posición, pero sin victoria. Siempre cerca.

Sí, muy cerca, pero nunca me puse esa victoria como objetivo, lo corría sobre todo por diversión.

Después fichaste por United Healthcare. ¿Por qué? Pasaste cinco años allí, pero las victorias no llegaron hasta el último año con ellos. Háblanos sobre esa etapa.

Era un cambio que necesitaba. En realidad, logré victorias desde la primera carrera que corrí con el equipo. Lo único es que no eran carreras UCI porque no había ninguna en Estados Unidos. Me encantaba correr allí y en ese equipo. Aprendí cómo liderar un equipo, lidiar con la presión, y así entender lo que necesitaba un jefe de filas cuando volví a Europa. Creo que esto fue clave para convertirme en un gregario importante hasta mi retirada.


Llegaste a ser campeón del UCI América Tour. ¿Qué significó para ti?

Honestamente, nada… No recibes nada y a nadie le importa [risas]. Esa es la verdad.

Luego pasas por el equipo de Alberto Contador y por el de Quintana y Valverde. ¿Qué nos puedes contar de tu experiencia en esos equipos y sobre los grandes ciclistas con los que te encontraste?

Aprendí que mi sitio en el ciclismo era el de ayudar a los líderes; darles calma, trabajar para ellos, ser parte importante del equipo. Encontré la horma de mi zapato con Alberto. En Contador y Valverde encontré dos ciclistas a los que sigo respetando muchísimo por su humildad, amistad y profesionalismo.

¿Quién te impresionó más en esas épocas?

Alejandro era y es impresionante. Pasión por correr y por vencer. Nos convertimos en grandes amigos y seguimos siéndolo a día de hoy.

Finalmente corres en UAE e Israel, dos equipos emergentes. ¿Cuál es tu opinión sobre ellos?

Dan Martin y yo llegamos a UAE en plena transición del equipo. Sinceramente, no fueron los mejores momentos de mi carrera. Había una visión de vieja escuela de la que estaban empezando a desprenderse, pero que todavía seguía ahí. Se supone que debíamos ayudar al equipo a crecer y mejorar, pero cuando tienes las manos atadas no puedes hacer mucho. En 2018/2019 UAE no era el equipo en que se ha convertido ahora.

Israel era y sigue siendo exactamente lo contrario. Un equipo muy abierto, buscando mejorar lenta y honestamente. Me sentí valorado como ciclista y como persona y es por ello por lo que sigo felizmente trabajando con ellos en la actualidad.

¿Hay algo que te hubiera gustado lograr en el ciclismo y que no hayas podido conseguir?

La verdad es que estoy muy satisfecho con mi carrera. Por supuesto, todos queremos haber ganado más carreras, pero es lo que hay. No me arrepiento de nada.

¿Ves diferencia entre el ciclismo que te encontraste cuando empezaste y el que dejaste tras la retirada?

El ciclismo de hoy es totalmente distinto al de cuando pasé a profesionales en 2005. En aquel entonces entrenaba más por sensaciones que por cualquier otra cosa. Corrí el Giro sin GPS, sin potenciómetro, sin jefe de cocina ni estudios aerodinámicos o entrenamientos en altura. Ahora todo es mucho más complejo y, sinceramente, me siento feliz de haber visto todo lo que he visto y de haberme retirado cuando lo hice.

¿Cuán importante fue la victoria de Cadel Evans en el Tour de Francia para Australia?

Creo que, al igual que los triunfos de Lance Armstrong, ayudaron a abrirse mucho más este deporte. Lo mismo que sucede estos últimos con Eslovenia o Colombia.

 ¿A qué se dedica Rory Sutherland tras su retirada?

Soy el Coordinador Europeo de Carretera para AusCycling; responsable de las selecciones masculina y femenina en los eventos de carretera por naciones (Juegos Olímpicos y Campeonatos del Mundo). Soy también asesor y asistente en el equipo Israel Start Up Nation y representante de corredores. Además, tengo dos cafeterías (Federal Café), una en Girona y otra en Barcelona. Tengo dos hijos, mujer y un perro… Así que sí, no me aburro.

Entrevista: Jorge Matesanz (@jorge_matesanz)
Foto: @ACampoPhoto

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