Entrevistas Femenino

Entrevista a Sandra Alonso, historia del ciclismo femenino español

La española nacida en México ha sido sin duda la sensación de este primer tercio de la temporada para el ciclismo español. Su décimo puesto en la París Roubaix Femmes ha sido un auténtico hito para dar a conocer el ciclismo femenino y en concreto las clásicas, unas pruebas donde Sandra quiere fijar su punto de mira: “creo que se me pueden dar bien, sobre todo Roubaix”. Una corredora que ya venía pegando fuerte y que a su calidad y al respaldo que le ofrecen tantos títulos en categorías inferiores tanto en pista como en ruta hay que añadir su juventud (nacida en agosto de 1998). 

Naciste en México…

SA: Mi padre es mexicano y mi madre española. Su familia se fue a vivir a México cuando ella era muy joven, conoció a mi padre y tanto mi hermano mayor como yo nacimos allí. No pasó ni un año y ya estábamos viviendo en Alicante, así que ni me acuerdo de todo aquello. 

Os afincasteis en Alicante. 

SA: Sí, en Torrevieja, al lado de la playa. 

¿Cómo te dio por empezar en el mundo de la bici?

SA: Por casualidad, la verdad. No tenía a nadie que me introdujese a este mundillo. Hacía gimnasia rítmica de pequeña, desde los tres años. Pero pronto vi que no era lo mío. Me esforzaba y veía que otras niñas lo hacían mejor que yo, así que tocaba cambiar. Elegí ciclismo porque pasaba por el recinto donde entrenaban los de la escuela y me pareció divertido porque hacían juegos, gymkanas, pilla-pillas y pasaban un buen rato, era lo que a mí me gustaba. 

Desde bien pequeña ya se te dio muy bien.

SA: Sí, tuve unos primeros años para reconocer cómo era el mundo de la bici. Y bueno, poco a poco, creciendo, creciendo, pasito a pasito… hasta aquí. 

¿Te quedas con ruta o con pista? 

SA: Me quedo con las dos, no querría elegir, la verdad. Me quedaría con la ruta porque es de la que vivo, pero todas me gustan y espero nunca tener que dejar de hacer ninguna. Así que si no tengo que elegir, mejor (risas). 

¿Cómo surgió tu fichaje con Bizkaia-Durango?

SA: Fui teniendo buenos resultados, ganando todas las pruebas de Copa de España, excepto dos, haciendo octava en el Mundial… Me llamaron un año antes, pero preferí esperar para ir cogiendo experiencia y mejorar mi formación antes de ir a un equipo grande. Me daba un poco de respeto y preferí tener un año de transición. Tampoco se me dio mal, hice algún destello también en carreras internacionales y al final me volvió la oferta y esta vez acepté. 

¿Qué corredoras te impresionaron?

SA: Antes de llegar, ya no estaba Mavi García. Me fijaba mucho en ella porque llegó también de nueva y ver cómo ha crecido en tan poco es inspirador, la verdad. Además, que la conozco muy bien y es muy agradable y simpática. En Bizkaia aprendí mucho de Lucía González, que era la jefa del equipo. Entramos juntas y ha sido un gran aprendizaje, sobre los recorridos, cómo analizar las carreras, las rivales, etc. 

Ese primer año ya debutaste en el Giro.

SA: Fue muy guay, iba de novata. Año tras año he notado que he ido mejorando. Ese primero fue penar, penar y penar. En las siguientes participaciones ya fui sintiéndome mejor e incluso metiéndome en top-ten de las etapas. También es necesario estar en carreras tan grandes siendo tan joven para hacer una buena adaptación a la categoría. 

Estuviste en Bizkaia tres años (2018 a 2021), pero en 2020 te marchaste. ¿Por qué?

SA: Me hicieron una buena oferta, con un gran proyecto detrás. Quería hacer grandes cosas y me sentí atraída. Después me fui dando cuenta de que el equipo no era lo que me habían prometido y fui poco a poco abandonando la idea. No quería marcharme mediada la temporada, así que en cuanto finalizó regresé a Bizkaia. Fue el año del Covid, lo cual me ayudó porque había menos carreras, pero intenté aprovechar todo lo que pudimos competir. Desapareció la estructura incluso. 

Ahora aventura en un equipo alemán y no ha empezado nada mal la cosa: décima en Roubaix y menudo boom mediático… ¿lo esperabas?

SA: No lo esperaba para nada. Hasta la parte final, que me vi con un grupo tan pequeño y que estaba ahí, no me lo creía. Ya que estaba, pensé que igual podía hacer algo. Le tenía miedo a esta carrera y sentía un poco de incertidumbre por ver cómo me iba a sentir. Por cómo iba a evolucionar en ella. Poco a poco fui pasando los sectores, el primero fue muy loco. Los fui superando y ya a falta de 20-30 kilómetros me fui creciendo al verme tan delante. 

¿De qué y de quién te fuiste acordando conforme vas acercándote al velódromo?

SA: La sensación fue genial. Me dio rabia quedarme donde me quedé, pero bueno, las piernas dieron para lo que dieron. Entré bastante fatigada en ese sector, era largo, era duro y no pude resistir en el grupo cabecero. Aún así, pude aguantar por delante y hacerlo bien, peleando por hacer el mejor puesto posible. Cuando entré al velódromo me acordé de muchas cosas. Del equipo, por ejemplo, por haberme dado la oportunidad. Quería hacerlo bien por ellos, para corresponder esa confianza. Y conseguir un buen resultado sabía que les iba a alegrar, así que eso es lo importante. También de mi entrenador, para intentar hacer el mejor papel posible delante de él, que vino a verme a la carrera. 

Muchas felicitaciones, imagino. ¿Alguna que te hiciera especial ilusión?

SA: He recibido muchas. Alguna de ciclistas profesionales que no me esperaba. Una en concreto me hizo mucha ilusión, que fue la de Perico Delgado. Me dijo que vio la carrera en directo, que estaba muy contento y que a seguir peleando. 

Y ahora que tu nombre sonará en estas carreras… ¿Flandes o Roubaix?

SA: Sin duda, Roubaix. Con Flandes tengo una relación de amor-odio. El adoquín belga es diferente y más complicado para mí, más técnico. El de Roubaix me gusta más, y después de todo esto mucho más. Quiero trabajar para poder rendir en ambas, pero Roubaix me recuerda más en la entrada a los tramos al MTB, al ciclocross. Flandes es más de fuerza, fuerza y fuerza y hasta donde llegues. 

¿Hacia dónde te gustaría orientarte como corredora?

SA: El objetivo es ser una ciclista completa, pero este tipo de carreras se me puede dar bien. Estilo Marianne Vos, que te aguanta, te sprinta y te gana. Creo que podía ser un buen objetivo. Las clásicas prácticamente llanas se me están dando bien, poco a poco iré puliendo para ir dando pasos. Me gustaría conservar la punta de velocidad que tengo. 

Estás haciendo carrera, igual que Mavi, fuera del remolino de Movistar. 

SA: Sí, al final es normal que Movistar tenga tanta atracción mediática, es el mejor equipo español y uno de los mejores del mundo. Son un equipazo. Pero hay más ciclismo fuera. Mavi, Ane, yo… vamos desarrollándonos fuera, que es importante que haya esa alternativa, que no todo esté centralizado en el mismo equipo. 

Se ve más difusión en el ciclismo femenino…

SA: Sí, sin duda. Está creciendo mucho desde cuatro o cinco años atrás. Se está apostando más desde los equipos, los patrocinadores, las carreras creando su versión femenina, las retransmisiones televisivas han aumentado… Se están dando los pasos correctos. Cuanta más televisión, más patrocinadores que quieran invertir. Al final es una rueda. Llevará a que sigamos mejorando. 

¿Cambiarías algo inmediatamente o a medio plazo?

SA: No, yo creo que el camino que se está llevando es el correcto. Vamos progresivamente subiendo y no hay nada específico que dijese que necesita cambiar de forma urgente. Paso a paso. Vamos en buen camino. 

¿Qué calendario vas a seguir esta temporada?

SA: Tenemos alguna clásica en Italia este mes, el Tour de Bretaña, y después carreras en España, que me hace ilusión correr en casa otra vez. La Clásica de Durango, la Vuelta a Burgos, después los Nacionales… El equipo va al Tour de Francia, en principio estaré ahí también. Y esa es la idea. La Vuelta también está en el calendario y alguna clásica haremos por el camino también. 

De cara a la temporada próxima, ¿te quedas en Ceratizit? 

SA: Sí, firmé tres años con ellos. Estoy muy contenta con todo y no me arrepiento para nada. 

Entrevista: Jorge Matesanz (@jorge_matesanz)
Foto cedida por Sandra Alonso

Una respuesta

  1. Dice Sandra que le tenía miedo a esta carrera pero lo superó y de qué manera. Mucha fuerza para todo lo que le venga. Un décimo puesto en la Roubaix ya es carta de presentación top, así que supongo que su rueda estará más vigilada a partir de ahora. Salud y fuerza e inteligencia en carrera, campeona!

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