Entrevistas Trial

Entrevista a Sergi Llongueras (Campeón del Mundo de trial)

  • ¿Quién es Sergi Llongueras?

Un piloto de trial de 26 años que vive en Òrrius, un pequeño pueblo cerca de Barcelona, que lleva compitiendo a nivel profesional desde los 18 y que en 2019 cumplió su sueño proclamándose campeón del mundo de la máxima categoría.

  • ¿Cómo empiezas en el mundo de la bici?

Aunque yo de niño era totalmente futbolero, gracias a mi tío las bicis siempre han formado parte de mi vida. Él es fabricante de bicis y a los 5 años ya me regaló una bici de trial hecha especialmente para mí. Aunque yo no tenía ni idea de qué era realmente el trial, siempre andaba por el pueblo con mis amigos con esa bici “rara” haciendo botes y bajadas.

  • ¿Qué corredores y/o personas te inspiraron y/o te ayudaron a seguir?

Ha habido muchísimas personas que me han inspirado y motivado a seguir trabajando para llegar a dar lo mejor de mí, pero yo creo que las principales han sido:

El piloto de freeride Andreu Lacondeguy. De pequeño miraba todos sus videos y me motivaba mucho su forma alocada de ser y tomarse el deporte.

Ya de más grande, el luchador de MMA Conor Mcgregor en sus mejores años me ha motivado mucho la confianza que transmitía en sus combates y la capacidad de ser uno mismo y mantenerse relajado en momentos de enorme presión.

Por último, Rafa Nadal con su capacidad de, a pesar de las lesiones, seguir demostrando que es el número 1 tantas veces y la enorme pasión por el deporte que transmite.

  • ¿Por qué eliges el trial? ¿Cómo surge todo?

A los 12 años tuve la oportunidad de apuntarme a una extra-escolar de ciclismo (MTB) que se hacía en mi pueblo y allí empecé con el ciclismo. Al cabo de unos meses mis amigos y yo decidimos que queríamos cambiar, queríamos probar algo más técnico. Como otro amigo y yo ya teníamos bicis de trial decidimos probarlo, montar unos palés y empezar a entrenar. Al cabo de un tiempo decidimos ir a la primera competición, obviamente en la categoría más baja. Para mi sorpresa gané y desde entonces no he parado de entrenar, competir y querer mejorar día tras día.

  • ¿Cuál es el ‘obstáculo’ más difícil con el que te encuentras?

Actualmente el obstáculo más difícil con el que me encuentro es toda la rigidez acumulada que hay en mi cuerpo después de tantos años de entrenar con una geometría que perjudicaba mi cuerpo. El trial es un deporte muy gimnástico en el que se necesita mucha movilidad para poder hacer todos los movimientos de una manera correcta y eficiente. Tener tensión te limita mucho a la hora de moverte con libertad, plegarte para llegar a obstáculos más altos y hace que te fatigues mucho más. Así que ahora mismo mis entrenamientos están muy enfocados a trabajar esto.

  • Has sido campeón del mundo por equipos e individual. ¿Qué pensaste cuando te colgaron el oro en el cuello?

¡Fue una sensación increíble! Sentí una enorme satisfacción de realmente haber cumplido un sueño y una gran tranquilidad de saber que en ese momento ya era mío, ya era campeón del mundo y eso nadie me lo podía quitar.

  • ¿Crees que tuvo la repercusión que merecías?

La verdad es que tuvo más repercusión que cualquier otra cosa que haya conseguido, como es de esperar, pero comparado con la repercusión que se da a otros deportes dejó mucho que desear.

El trial es un deporte minoritario y es difícil que la gente se interese, pero uno de mis objetivos es, a través de los resultados deportivos, colgar contenido en las redes y mucho trabajo, traer el trial a una audiencia mucho mayor y que llegue a tener la repercusión que se merece.

  • ¿Practicas alguna otra disciplina ciclista además de la tuya? ¿Y deporte?

¡Sí! Gran parte de mis entrenamientos físicos los hago con la bici de carretera y MTB, también practico BMX de vez en cuando para coger soltura.

Aparte del ciclismo, cuando puedo también me gusta mucho practicar otros deportes como forma de ocio y para socializar. Por ejemplo: snowboard, raquetas de nieve, correr, senderismo, surf o tenis.

  • El de 2019 fue un año difícil que acabó muy bien. ¿Qué pasó?

El año 2019 empezó con la noticia de mi médico de que, para curar las molestias de mi rodilla, era necesario volver a pasar por quirófano. La operación fue bien, pero me retrasó 4 meses en la preparación para la temporada; además de que cuando volví a la bici, las molestias de la rodilla seguían allí.

Igualmente seguí entrenando para coger el nivel lo antes posible y, como era de esperar los resultados no llegaban.

Además, en agosto, después de la Copa del Mundo en Val Di Sole (Italia), en la que no conseguí entrar en la final, fuimos con unos compañeros a visitar el glaciar de Presena, que se encuentra a 3000 metros. Una vez allí, tuvimos la mala suerte de que debajo de una piedra había un explosivo activo que estalló justo delante de Eloi Palau, el que en aquel momento era mi compañero de equipo, y a unos 2 metros de mí. Por lo visto, allí arriba tuvo lugar una batalla de la 1ª Guerra Mundial y los explosivos han permanecido enterrados bajo el hielo y la nieve. Ahora, con el calentamiento global se está deshelando y están saliendo en sitios totalmente accesibles para los visitantes. Por suerte a mí no me pasó nada grave, pero Eloi salió bastante herido y nos tuvieron que venir a buscar con helicóptero.

Esta fue una experiencia muy dura que nunca olvidaré, y vivirla en plena temporada fue muy difícil a nivel psicológico.

Al cabo de dos semanas reprendí mis entrenamientos con el objetivo claro de llegar al mundial con el mejor nivel posible para luchar por un podio como el del año anterior. En octubre fue el Europeo y me llevé la primera alegría del año consiguiendo la tercera posición. A un mes del mundial este resultado me motivó muchísimo. Un mes más tarde, el día de la final del mundial fue un día increíble, en el que sentí que mente y cuerpo estaban al 100% en el momento adecuado, las cosas salieron bien y terminé ganando mi primer oro en la categoría máxima.

Además, tuve la suerte de que Eloi pudo estar allí apoyándome como mochilero durante la carrera, fue uno de los mejores días de mi vida.

  • ¿Le recomendarías el trial a algunos ciclistas de carretera que tienen vértigo a los descensos?

¡Totalmente! Creo que el trial es la mejor modalidad de ciclismo para coger una buena base de técnica, habilidad, equilibrio y confianza y que luego te puede ayudar en cualquier otra disciplina de dos ruedas. Así que, en mi opinión, cualquier ciclista o motorista debería practicarlo de vez en cuando.

  • ¿Cuáles son tus sueños como ciclista?

En 2019 gané mi primer mundial, pero lo hice con muchos dolores y sufrimiento, abusando de mis talentos físicos innatos y sin trabajar mis debilidades para ser un piloto realmente completo. Ahora mismo mi sueño es llegar a mi máximo potencial como piloto de trial y volver a ganar al menos otro mundial priorizando mi salud y bienestar, siendo un piloto mucho más completo, llegar a no tener dolor y poder disfrutar realmente de las competiciones. De esta forma podré estar mucho más tiempo en la élite y podré cumplir el objetivo que ya te he mencionado antes, hacer llegar el trial a una audiencia mucho mayor hasta que tenga la repercusión que se merece.

  • Aún tienes 26 años, ¿qué te queda por conseguir?

A parte de querer seguir ganando mundiales, aún me queda ganar la general de una Copa del Mundo. Es un título que me gustaría mucho llegar a conseguir, ya que, a diferencia del mundial, que es una competición de un solo día, la Copa del Mundo se disputa en varias pruebas y te obliga a ser mucho más constante a lo largo del año.

  • ¿Qué te motiva para entrenar cada día?

En mi caso el trial va muy ligado a mi crecimiento personal. El trial me da aprendizajes que me hacen crecer y me sirve de guía para llegar a mi mejor versión no solo como deportista, sino también como persona.

El trial es un deporte muy completo que te obliga a tener todas tus facultades físicas, psíquicas y emocionales muy conocidas, controladas y al máximo nivel. Por lo tanto, cuando me visualizo a mí mismo en mi mejor versión como persona, me visualizo siendo a la vez el mejor piloto de trial posible.

¡Esto es lo que hace que cuando me levante solo tenga ganas de mejorar y avanzar para ver hasta dónde soy capaz de llegar!

Creo que es importante tener una motivación más profunda que no solo sean resultados deportivos. He llegado a un punto donde ahora mismo los resultados no son mi prioridad. Mi prioridad es mi crecimiento y estoy seguro de que avanzando por este camino es inevitable que los resultados acaben llegando.

  • ¿Qué consejo le darías a alguien que quiera ser como tú algún día?

Que si realmente siente una enorme pasión por el deporte y dentro de sí está convencido de que puede llegar lejos, no deje apagar esa voz y entrene muchísimo para llegar a su máximo potencial. Si las cosas se complican, que busque ayuda, siempre hay alguien que sabe más que tú y te puede ayudar muchísimo. Que se abra a nuevos puntos de vista y no deje de aprender, aunque esto signifique cambiar cosas que ha estado haciendo toda su vida.

Está bien dudar de ti cuando las cosas no van bien, esto te hace reflexionar y avanzar, pero que nunca deje de creer en sí mismo, que el camino se ponga difícil no significa que no sea el correcto.

Entrevista: Jorge Matesanz

Fotos cedidas por Sergi Llongueras

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