Entrenamiento Master

Experiencias en la Vuelta a Cantabria master

Este año me plantee correrla con el fin de aprender. Nunca había corrido una vuelta de este estilo, así que estaba expectante por ver cómo se iban a desarrollar las etapas, por cómo me iba a sentir en ellas, etc. Pensaba que podía ser una experiencia única y lo fue. Había oído maravillas sobre ella. En el tema de logística es magnífica y además se retransmite en directo, qué más se puede pedir.

Intentamos ganar la carrera, aunque al final no se pudo. Sí que hicimos terceros con Torres y no está mal, siempre es buen resultado estar en el podio. El primer día tenía un circuito de unos once kilómetros, se le dieron unas siete vueltas, con algún repecho. Se voló, se fue rapidísimo, a más de 42 km/h de media. Estuvimos atentos para tener al líder bien colocado, sabíamos que se iba a jugar la Vuelta por puestómetro. Las fugas fueron imposibles, la verdad. Se terminó en un puerto de tercera, en el Puerto de Maliaño. Nuestro corredor entró algo cortado, pero bueno.

En la segunda etapa había otro circuito. Era la etapa reina, con el puerto del Churi cerca de meta. Intentamos la fuga de salida, pero tampoco se pudo. Se podía rodar en solitario, pero estaba todo muy controlado por varios equipos como el AC, Unidos por un Reto, etc. Había muchos intereses y no se iba a hacer la escapada. En el puerto coronaron todos juntos y después hasta meta todos los favoritos juntos y, como predijimos, se decidió por el puestómetro.

Hasta la fecha ha sido una de las carreras donde mejor me he sentido a nivel organizativo. Al final en esto jugamos a ser ciclistas y es lo más cerca que he estado de serlo. Cada uno tenemos nuestra vida, nuestro trabajo y no tenemos otra cosa para mantenernos. Y estos detalles son importantes: control de firmas, podio, presentación de equipo con televisión en directo… te hace ilusión. He visto las etapas repetidas y no tienen nada que envidiar a las retransmisiones de los profesionales. Un nivel de comunicación que me sorprendió y que me llamó la atención. A un corredor master eso le encanta, le hace sentirse importante.

Íbamos asistidos, además, en todo momento por parte de la organización. Un compañero pinchó en la primera etapa y pudieron cambiarle rueda rápido para poder terminar. El tiempo fue agradable, por suerte. A nivel alojamiento, estuvimos en Camargo y muy bien, me sorprendió gratamente. Para ser febrero, podía hacer frío y ya el primer día salimos de corto con manguitos. El segundo, buen tiempo, pese a que se puso a hacer aire y fresco. Después de la etapa sí que nos tuvimos que abrigar.

Escrito por Javier López & Lucrecio Sánchez

Foto: Sportpublic, Vuelta Cantabria Master

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