#GodSavetheGavia Opinión

#GodSavetheGavia: ¿Miguel Indurain o Perico Delgado?

– MIGUEL INDURAIN –

Lo normal es preferir a los dos, que fueron dos ciclistas superlativos y, además, siguen siendo referencias del ciclismo a nivel internacional. Los ataques de Delgado y el instinto asesino de Indurain son para siempre parte de la historia de este deporte. También es lógico que nos representemos con uno u otro dependiendo de la generación a la que pertenezcamos y con lo vivido. Aún así, pienso que lo que logró Miguel tuvo un alcance mucho mayor que las gestas de Perico. 

Cinco Tours de forma consecutiva no es que no esté al alcance de cualquiera, es que no lo ha conseguido nadie. Ni siquiera los genios a los que se considera superiores al navarro en algunos ámbitos, como Merckx o Hinault, han sido capaces de hacerlo. 

Por otro lado, el palmarés de uno y otro son incomparables. Indurain ha logrado extender sus victorias cerca de las cien, un selecto club al que Delgado no llegó ni por asomo. Clásicas, cronos e incluso algunas etapas de montaña, siete grandes vueltas entre Tour y Giro, podio también en la Vuelta en el inicio de su era imperial (1991), y, por supuesto, medallas mundialistas y olímpicas. 

Por ello, si he de elegir uno me quedo con Miguel, porque ha supuesto una fuente de inspiración para toda una generación, no sólo a nivel nacional, sino internacional, tiranizando el ciclismo y todas las pruebas en las que competía durante cinco largos años. 

Escrito por Jorge Matesanz (@jorge_matesanz)

– PEDRO DELGADO –

Nadie va a negar lo que ha sido Miguel Indurain en el ciclismo. Sucede como con todo, que depende de a qué le demos más o menos importancia, elegiremos a uno u otro. Yo valoro mucho el carisma y en eso gana Perico Delgado por goleada. Se han visto pocos ciclistas con más atracción que él a nivel mediático tanto como corredor, como después en su papel de comentarista. Durante más de 25 años ha sido (y sigue siendo) la voz del ciclismo, del chascarrillo, de la anécdota fácil y los términos ciclistas de nuevo cuño (carretera saltarina, campos magnéticos, tío del mazo…). 

Si hemos de comparar, quizás Indurain tenga mejor palmarés. Pero no podemos olvidar que la locura que hubo en los 90 con Indurain no hubiese tenido lugar sin el escopetazo de salida que supuso el ‘periquismo’ en los finales de los 80. Es más, cuando ambos coincidieron en el Banesto aún Delgado fue recibido en loor de multitudes allá donde iba. Indurain también, está claro, pero el navarro era el dominador y dueño y señor del ciclismo mundial. Lo de Perico se reduce más que a sus victorias, que fueron muy seguidas en España, a su carisma, como bien decía antes. 

También para que eso fuese así se necesitó un periodo entre guerras, un bajón en el nivel del ciclismo español que provocó que la euforia se apoderase de los aficionados. Arroyo y el segoviano fueron claves en esa recuperación de la autoestima patria en cuanto a ciclismo se refiere. La cronoescalada al mítico Puy de Dome fue un punto de inflexión del que arrancó una corriente de optimismo en torno al ciclismo de la que se ‘benefició’ Indurain, que lo llevó a su máxima expresión en los 90. 

Por todo ello, de tener que elegir a uno, me quedo con Pedro Delgado por la importancia de su figura en la historia del deporte español y por las consecuencias tan positivas que trajo a los campeones posteriores. 

Escrito por Lucrecio Sánchez (@Lucre_Sanchez)
Foto: Sirotti

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