Historia

Jean-Pierre Monseré: el campeón que el destino no quiso (1/3)

Nacido un 8 de septiembre, en concreto de 1948, en la localidad belga de Roeselare, es hijo de una década, la de los 40, en la que nacieron muchos talentos en Bélgica como el intratable Merckx, el recordado Van Impe, el ambicioso De Vlaeminck, pero también Leman, Godefroot, de Muynck, Patrick Sercu (curiosamente también nacido en Roeselare aunque en el 44) e íntimo del fenómeno Freddy Maertens, si bien éste nacido en el 52.

Monseré ya apuntaba maneras desde aficionados/amateur con grandes resultados como la segunda posición en el Mundial de Brno tras Leif Mortensen (curiosidades de la vida, apenas un año después el orden se invertiría en el Mundial absoluto).

Sin embargo, en este año 69, un resultado iba a ser llamativo, y es que vencía en la Omloop Het Volk, siendo curiosamente su amigo Roger de Vlaeminck el vencedor de la Omloop de profesionales. Un De Vlaeminck que vencía como miembro del equipo Flandria, en su primera temporada como profesional y que iba a “convencer” a su amigo Monseré para durante la temporada pasar a profesionales con el Flandria también.

En ese año 69 ya el fenómeno belga era Merckx, pero Monseré formaba parte de los puristas por Van Looy, con lo que Merckx se encontraba con un año, el de su explosión definitiva en grandes vueltas, que no paraba de salirle rivales… además, en su propio país.

Con unas credenciales más que prometedoras, este joven fenómeno belga no iba a tardar en dar el primer campanazo como profesional, aunque en una prueba no exenta de polémica.

Y es que el 11 de octubre de 1969, en el último monumento del año, en el Giro de Lombardía, y ya como ciclista profesional en el Flandria, se iba a ver el potencial que este corredor tenía, ganando en la meta de Como al sprint a ciclistas de mucho nivel como Van Springel, Bitossi, Poulidor entre muchos otros… en la lucha por la segunda posición, porque el sprint fue ganado por Gerben Karstens, que, sin embargo días después era desposeído de la victoria al haber dado positivo en el control anti-doping.

De rebote, pero ya tenía el primer Monumento, con apenas 21 años cumplidos. Sin duda, Jean Pierre Monseré era uno de los nombres y hombres del futuro no ya belga sino internacional. La temporada del 70 le esperaba para la confirmación.

Escrito por Pedro García Redondo

Fotos cedidas por Samuel Arroyo

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