Historia

Jean-Pierre Monseré: el campeón que el destino no quiso (2/3)

Y esta temporada 70 iba a empezar con victorias en una carrera que iba a parecer fetiche para el belga, la Vuelta a Andalucía, en la que conseguía 2 victorias de etapa.

No abandonaba la pista y conseguía varias victorias formando pareja con Sercu, Merckx o de Vlaeminck, pero su meta eran las grandes clásicas primaverales en las cuales quería testarse frente a los grandes nombres.

Los puestos de privilegio iban llegando con una algo decepcionante actuación en San Remo pero sendos top 10 en Flandes y Roubaix y un tercer puesto en el campeonato belga, ganado por el caníbal .Curiosamente el único campeonato nacional ganado por Merckx. Y si bien en Roubaix queda décimo pero a más de 8 minutos de un desatado Merckx que había destrozado la carrera, en Flandes llegaba encabezando un grupo a apenas 25” del ganador Eric Leman en una más que digna 6ª posición

Ya se perfilaba como miembro del equipo belga que iba a competir en el mundial de Leicester que al no destacar por una gran dureza le hacía albergar esperanzas de realizar una buena actuación. No iba a ser su año aún para estrenarse en Grandes Vueltas pero iba a tener el honor de compartir selección con auténticos fenómenos.

Domingo 16 de agosto. Mundial de ciclismo en ruta masculino, con 18 vueltas a un circuito llano para completar un total de 270km en un día desapacible, con nubes y viento y en el que muchos eran los favoritos, no así Monsere que era uno más.

Y el desarrollo del Mundial fue el habitual, primeras vueltas tranquilas, después un Merckx activo que intentaba ponerse de cara su segundo triunfo en un mundial y un tramo definitivo de carrera en las últimas 4 vueltas en las que el protagonista principal de este mundial, iba a atacar de forma reiterada hasta conseguir que se formara la fuga buena, y este no era otro que un Felice Gimondi que veía como año tras año se le resistía esta victoria, la única que le faltaba de sus carreras “favoritas”.

El grupo que se formaba era un grupo interesante aunque con muchos de los favoritos ya descartados por detrás.  Con Gimondi, Vasseur, Mortensen, Monsere, Roussel y West parecía que podían jugarse las medallas pero las diferencias no eran definitivas (siempre por debajo de los 2 minutos , incluso del minuto) y la colaboración no siempre la mejor, con un Gimondi siempre dando la cara y con gestos de desaprobación hacia sus compañeros de fuga.

Aún así, y con el grupo amenazante por detrás entrando en la última vuelta la ventaja aún no era tranquilizadora (1 minuto), pero poco a poco se veía que aún acercándose no los iban a pillar y en un momento de impás a 2 kilómetros de meta el ataque bueno. El joven Monsere saltaba del grupo y ya nada podían hacer sus rivales con un incrédulo Gimondi que veía esfumarse el oro.

Monsere pletórico entraba en meta alzando los brazos y convirtiéndose en el ganador de un mundial más joven tras la segunda guerra mundial y segundo más joven de siempre tras su compatriota Karel Kaers en 1934.

Por detrás, ironías de la vida Mortensen, que el año anterior había quedado 1º en Brno por delante de Monsere, era plata y Gimondi bronce. Las imágenes del pódium reflejaban el momento, con un ganador deslumbrante y un muy serio Gimondi.

El italiano se quejaría posteriormente de como el belga no había relevado, mientras que Monsere comentaba que Gimondi lo había intentado comprar. Sus compañeros De Vlaeminck y Merckx llegaban el pelotón principal a 24” en 11ª y 29ª posición respectivamente.

Había nacido definitivamente una estrella.

Escrito por Pedro Gª Redondo

Fotos cedidas por Samuel Arroyo

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