Opinión Ciclistas Profesional

Jumbo-Visma y la vuelta al pelotón de Dylan Groenewegen

El ciclista de Amsterdam estuvo en el ojo del huracán durante meses. La maniobra que casi cuesta la vida a su compatriota Fabio Jakobsen en el Tour de Polonia le ha costado a él nueve meses de sanción que cumplieron justo el día antes de que echase a rodar el Giro de Italia. Supone el debut del velocista en una grande distinta del Tour de Francia, en el que ha tomado la salida en cuatro ocasiones. Es su debut también en una prueba ciclista desde el curso 2020. 

La expectación es máxima, más aún cuando la víctima del incidente afirma que ni siquiera se ha disculpado de forma personal por la acción. Una polémica que se ha hecho coincidir y que pondrá el punto de mira sobre Dylan, al que habrá que ver en acción. ¿Cuál será la reacción del pelotón? ¿Cuál la de los ciclistas del Deceuninck? ¿Cuál la de los aficionados? Jumbo tiene una difícil papeleta ante sí. Incluso entre los compañeros de equipo, donde se entiende que la situación estará normalizada, habrá corredores que no viesen con buenos ojos aquella acción y guarden cierta animadversión ante los hechos. 

Sin embargo, pese a la unanimidad en la condena a lo sucedido, Groenewegen ya fue sancionado y ha pagado por su error. Otro debate sería si este castigo es suficiente o no. Desde luego que por suerte Jakobsen puede contarlo, porque la violencia de la caída indicaba el peor de los desenlaces posibles. En un alarde de medidas por la seguridad de los ciclistas a cada cual más polémica, todavía se espera algún tipo de decisión sobre las vallas que en este caso bien podría haber costado más de una vida o lesión de mayor importancia a los corredores. No se han asumido responsabilidades, que no culpas, sobre lo sucedido en la primera etapa del Tour de Polonia por parte de los máximos organismos del ciclismo mundial. Tampoco se ha hablado de si un final al sprint en descenso es seguro para los ciclistas. 

Podríamos decir que tras la sanción y vuelta del sprinter de Jumbo-Visma a la competición, se asume borrón y cuenta nueva. Sin embargo, casos similares, aunque sin las consecuencias que se dieron en este caso, siguen sucediendo, con el más claro ejemplo en Nacer Bouhanni. El galo es un habitual de este tipo de maniobras en una de las disciplinas más peligrosas para la integridad del corredor como es el sprint. Pero como no hay consecuencias, las autoridades miran para otro lado y se despreocupan. Es más sencillo sancionar a Carapaz y descalificarle de Lieja-Bastogne-Lieja por la posición sobre la bicicleta cuando rueda en solitario y no pone en peligro a nadie más que a sí mismo, e incluso eso mismo puede ser muy cuestionable.  

Dylan tendrá que volver a competir con Jakobsen tarde o temprano, es ley de vida. Quizá una disculpa pública y privada que permita establecer un punto de inflexión sería una forma de seguir adelante con una carrera profesional bastante prometedora en ambos casos. La duda es si seguirá siendo así en ambos casos también, para lo cual habrá que dejar que el tiempo pase y la normalidad discurra y se apodere de la situación. 

Groenewegen ha sido capaz de lograr cuatro victorias de etapa en el Tour de Francia, siendo una de las alternativas a dominar el sprint en estos años. Además, ha conseguido superar las cincuenta victorias como profesional, campo donde debutó en 2012. Una lástima ser protagonista por esta polémica y no por el motivo por el que todos conocían al holandés, que era su punta de velocidad y de lo que se tendría que estar hablando. 

Escrito por: Lucrecio Sánchez (@Lucre_Sanchez)
Foto: @ACampoPhoto

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