Opinión Carreras

La maldición de Bretaña, Pogacar y la predicción de los cinco Tours

El Tour de 2021 tomó la salida en Brest en el mes de junio debido a la celebración de los Juegos Olímpicos de Tokio, cuya presencia siempre altera los calendarios de la ronda francesa. La salida de Bretaña añade un aliciente extra a esos primeros días, donde la tónica suele ser el sprint y las caídas, con muchos rodadores tomando el protagonismo que después no van a poder asumir. Salir de esta región garantiza desgaste, repechos, castigo para aquellos que han llegado a la salida un punto más bajos de forma de lo deseable. 

Dichas partidas de la Bretaña tienen un elemento común muy curioso y es que los cuatro vencedores de cinco Tours, es decir, Anquetil, Merckx, Hinault e Indurain, han iniciado precisamente en la Bretaña las tres semanas que les han elevado a los altares de esa quinta victoria en el Tour. Anquetil en 1964, Merckx exactamente diez años después, misma distancia temporal a la encontrada entre el quinto de Hinault, en 1985, y el de Indurain, en 1995. Todas aquellas carreras nacieron en una región de la que Bernard, además, era originario. 

Pogacar tiene ante sí la oportunidad de lograr el segundo de sus triunfos en París. Mucho le falta para igualar a los cinco títulos de las leyendas del Tour. Lance Armstrong no tuvo ocasión de vencer una edición que partiese de Bretaña. Al igual que tampoco ha sido posible para Chris Froome, único con cuatro maillots amarillos definitivos. Muy fácil es pensar que de aquí a la temporada en la que el esloveno compita en su último Tour vaya a tener más oportunidades de aumentar la leyenda. Aún así, puede ser tomado como un signo de haber ganado el último, ya que los grandes no volvieron a triunfar en París, por uno u otro motivo. 

Carlos Sastre, ganador de un viaje que inició precisamente en Brest en 2008, no pudo reeditar su éxito. ¿Y si es una maldición? Merckx ganó en 1972 habiendo salido de Angers, que si bien no pertenece a la Bretaña, sí se atravesó ésta tras la primera etapa. 1965 y 1975, siempre dentro de este prisma, bien pudieron haber sido los años de un Raymond Poulidor que se enfrentó a dos de los cuatro monstruos que la historia hasta la fecha ha puesto sobre la faz de la tierra en una bicicleta. No pudo. 

Fausto Coppi, otro ciclista de leyenda, ganó en 1952 su segundo y último Tour. No es difícil adivinar de qué parte de Francia partió aquella edición. Efectivamente, el italiano no volvió a ganar ni siquiera iniciar en otra ocasión el Tour. Fue la primera ocasión en que la Grande Boucle formalizó su primera etapa en la región. Pese a que las primeras ediciones salían todas de París, Brest siempre estaba en la ruta de subida o bajada a Burdeos. Una cita con la historia, sin duda. Pogacar tiene ante sí un interesante reto.

Escrito por: Jorge Matesanz (@jorge_matesanz)
Foto: Sirotti

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