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La Vuelta de Enric Mas

Una semana intensa de emociones para el mallorquín, que iniciaba en Utrecht con más dudas que piernas, y mira que las tiene buenas en este inicio de Vuelta. En tan sólo una semana las tornas han dado las vueltas que normalmente da la vida. Sin presión y con la atención sobre otros aspectos incluso del equipo como la despedida de Valverde y el maillot conmemorativo o el arranque fulgurante del Jumbo-Visma de Roglic han ocupado gran parte del tiempo de conversación. A la chita callando, Enric se plantó en la etapa de Laguardia, la primera con cierta relevancia en la general, sin ninguna presión. Todos esperaban a Valverde y prácticamente nadie hubiese apostado por el de Movistar para hacer podio en la etapa. Cuando Rojas y algún otro compañero le hacían subir a la parte delantera del pelotón parecía un movimiento más de cara a no perder tiempo que a intentar ganarlo.

En el repecho que conducía a meta, Roglic fue imbatible, cómo no. Pero el español fue tercero, por delante de gente como Hayter que se presumía bastante más favorita que él en ese tipo de final. Con la experiencia, por ejemplo, de Valdepeñas de Jaén de 2021 y las buenas prestaciones en 2022 en este tipo de finales nos va a hacer tenerle en cuenta de cara al futuro cuando se den estas batallas. A otra estatura, un relevo para Valverde en las cuestas finales.

La confirmación de su vuelta ha tenido lugar en el Pico Jano, en Cantabria. Cuando todos esperábamos que sí, estuviese bien, entre los favoritos, sorprendió a propios y extraños siendo el único que aguantó la rueda del entonces futuro líder de la Vuelta, Remco Evenepoel. Con la moral por las nubes, confirmó su buen estado de forma en la subida a Fancuaya, situándose como la gran alternativa al belga en la lucha por la carrera.

Parece, porque todo podría cambiar de nuevo en un santiamén. Muchos candidatos aún en la pomada, con opción de dar guerra. Una escapada, fuga bidón o cualquier caída, que no está el destino como para jugar con él en el caso de Enric Mas con el año que lleva en ese aspecto. Pero sí que parece a día de hoy que esto será cosa de Evenepoel, Roglic… o Enric Mas. Si el líder desfallece, tiene un mal día o si desaparece de la primera línea, algo ciertamente posible debido a su inexperiencia en estos escenarios, Enric Mas estaría en la primera línea sucesoria. Ello le haría el heredero del maillot rojo, una presión a la que tendrá que hacerse.

En todo caso, como segundo clasificado y habiendo demostrado ser el segundo más fuerte, es el jefe de la oposición, al que se supone el papel de tener que intentar el ataque por desbancar al primer clasificado. Es una función que ya experimentó el año pasado, sin grandes propuestas por su parte. Movistar centró más sus balas en lanzar al tercero en discordia, Miguel Ángel López, en lugar de forzar con el español. Un error que les llevó a perder a dicho tercero en la última etapa y a que Roglic sentenciase la Vuelta en cuanto tuvo ocasión.

Movistar acostumbra a esa forma de crear estrategia. En el Tour de Francia de 2013 realizaron el mismo planteamiento cuando contaban con dos bazas realmente fuertes como Nairo Quintana y Alejandro Valverde. Entonces el colombiano se mostraba más fuerte, pero crecía en el escalafón inferior al murciano. ‘Bala’ no atacó, sino que dejó esa función a Nairo, hasta que el colombiano se conformó como la baza real del equipo. Entonces todo cambió. Ha habido más ejemplos de esta táctica más conservadora, buscando ganar por fallo de los demás más que por acierto propio. Riesgo cero. Sí, no pierdes, pero tampoco ganas.

La contrarreloj será una piedra de toque importante en su camino hacia el podio en la Vuelta. El rendimiento de Enric no ha sido el mejor en la disciplina en los últimos tiempos. Desde que se encontraba en Quick Step y fue podio en la Vuelta, ganando la etapa de La Gallina, no realiza una crono a la altura de un aspirante a ganar una ronda de tres semanas. El problema viene ahora en Alicante, en la que tiene dos rivales muy duros que raro sería si perdonasen adjudicarle dos o tres minutos extras en la general. Eso le obligaría a atacar, a proponer. Si es que quiere ganar la Vuelta.

Los puertos andaluces se le adaptan bien, con más longitud y dureza sostenida. Un tipo de subida más como las del Tour, que permiten subir a ritmo. Es el caso de Peñas Blancas o Sierra Nevada. La táctica será importante con tantos agentes que jugarán un papel, aunque será momento de ser valientes, de arriesgar lo que se tiene con el fin de conseguir un bien mayor. No se puede hacer una tortilla sin romper los huevos, que es un refrán que en Movistar, por desgracia para ellos mismos, no termina de calar hondo.

Como espere al ataque de forma desesperada en la última semana se va a encontrar con una sorpresa: la falta de terreno. Roglic y Evenepoel, en caso de ser ellos los rivales para ganar la carrera en ese momento, se desenvuelven mejor en puertos de baja pendiente. Y son muy vivos, mucho más de lo que ha demostrado hasta ahora Enric en carrera. Por lo tanto, tendrán que juntar quizá objetivo con algún que otro ciclista de moda, como el doble triunfador de etapa, Jay Vine, y buscar alianzas para desbancar a los favoritos. Algo que no es, para nada, sencillo. Pero si no lo intentas, nunca lo sabrás.

Debe ser también inteligente en los enfrentamientos con los aficionados que le increpan. La crítica es legítima y desde luego que en este portal hemos sido muy críticos con Enric. Y lo seguiremos siendo, reconociendo sus grandes capacidades ciclísticas y en ocasiones analizando y valorando de forma negativa su actuación táctica o su puesta en marcha de ataques o escasez de muestras de valentía. Nunca se le faltará el respeto a ningún ciclista y condenamos cualquier insulto o desprecio que se realice a cualquier ciclista con intención de ofenderles. Pero el ciclista de Movistar se equivocará si responde como hizo ante el espectador que le increpó. La mejor respuesta está sobre la carretera, donde él mejor se expresa.

Además parece rendir mejor en los descensos, por lo que debe sentirse orgulloso y confiado en que el gran Enric está todavía por dibujar. Esperemos que entre todos se den cuenta de los errores cometidos y se pongan manos a la obra para lograr los grandes éxitos que a lomos de la bicicleta de Mas pueden conseguir.

Escrito por Lucrecio Sánchez

Fotos: Movistar Team / Sprint Cycling Agency

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