Historia

Las fugas como estilo ciclista: grandes aventureros de la Historia

El ciclismo en ruta es un deporte durísimo, espectacular y a la vez complejo para algunos espectadores. Existen varias disciplinas dentro de una propia carrera, la contrarreloj, las etapas para sprinters, las de montaña, las de media montaña, etapas con pavé, el sterrato … pero existe, dejando al margen la crono, un denominador común en todas ellas: las escapadas.

Muchos son los corredores que saben de sus limitaciones para poder ganar una etapa, una clásica o bien en algunos casos su trabajo se limita a proteger a su líder. Sin embargo, algunos días tienen su oportunidad intentando una escapada desafiando al pelotón.

Vamos a nombrar algunos ciclistas que destacaron por su combatividad y sus numerosos intentos de fuga principalmente en las tres Grandes Vueltas. No todos ellos lo consiguieron, pero fueron protagonistas de gestas que se quedaron en la memoria de los aficionados por su valentía.

Sylvain Chavanel (1979)

El polivalente ciclista francés es uno de los más destacados de esta lista. Retirado hace apenas 4 años, Sylvain protagonizó durante sus casi 20 temporadas como profesional grandes escapadas en todas las carreras que corría. Le costó vencer en el Tour y, como no podía ser de otra manera, lo consiguió imponiéndose en una fuga a su compatriota Jérémy Roy en Montluçon (2008). Dos años después llegarían dos victorias más en solitario en Spa y en Rousses, saliendo de ambas de amarillo.

Jacky Durand (1967)

Hablar de escapadas del Tour de Francia es hablar de Jacky Durand. Conocido como “Dudu”, protagonizó en los años 90 múltiples intentos de fuga, ganando en 1994 y en 1998 etapa en el Tour. Ciclista combativo como ninguno, desafió al pelotón en el mítico monumento de Flandes, consiguiendo una sorprendente victoria en 1992, 36 años después de la última victoria gala y siendo hoy en día el último en hacerlo.

Germán Nieto (1972)

La historia de Germán es una de esas que no deben caer en el olvido. Lejos de los focos el ciclista madrileño fue durante varios años uno de los ciclistas más combativos del ciclismo español. Múltiples intentos de escapada en la Vuelta a España que nunca terminaron en victoria, pero sí en el reconocimiento del aficionado. A destacar la tercera etapa de 1999 con final en Fuenlabrada, sede del equipo en el que corrió gran parte de su trayectoria, donde fue atrapado por el pelotón tras 200 kilómetros escapado. No lo consiguió, pero fue ovacionado al entrar en meta y se ganó un contrato para la siguiente temporada.

Massimo Ghirotto (1961)

No podía faltar en esta lista otro de las “calvas” famosas del ciclismo de los años 80 y 90. El italiano Ghirotto fue un gran cazaetapas, uno de esos ciclistas que sabías que tenía varias etapas marcadas y rara vez fallaba a la hora de pelearlas. Corredor con el honor de ser uno de los 102 que han logrado vencer al menos una etapa en las tres Grandes Vueltas. Logró 3 en el Giro de Italia, 2 En el Tour (una venciendo en el sprint final a Eduardo Chozas) y 1 en la Vuelta a España.

Thomas De Gendt (1986)

El único en activo de la lista, mención obligada al gran Thomas De Gendt, sin duda uno de los ciclistas más queridos y combativos de los últimos años.

De sus 17 victorias como profesional, 15 han sido en el World Tour y casi todas evidentemente rematando una escapada. En el Giro que finalizó la semana pasada consiguió la victoria en Napoli, pero su obra maestra en Italia fue la escapada el último día en el Stelvio consiguiendo la victoria y subiéndose al pódium del Giro 2012. En la Vuelta remató una escapada numerosa en Gijón en 2017, donde el joven Iván García Cortina soñó con alzar los brazos en casa. En el Tour, como no podía ser de otra manera, cuenta con 2 victorias en su palmarés, ambas escapado; una en Chalet-Reynard debido al viento que no permitió ascender el coloso Mont Ventoux y otra en Saint Étienne en 2019.

Raymond Delisle (1943)

Nos trasladamos a otra época, una en la que el ciclismo épico de las grandes hazañas dominaba el pelotón. Delisle nunca se subió al pódium de una Gran Vuelta, pero sí compartió equipo con grandes campeones como Eddy Merckx o Thevenet en el mítico Peugeot de los años 60-70. Destacó por probar fortuna en largas escapadas en jornadas montañosas. Alguna de ellas le sirvió para portar el maillot amarillo, como en 1976, finalizando con más de 5 minutos de ventaja sobre Ocaña, Poulidor o Zoetemelk.

Thierry Marie (1963)

Puede sorprender la inclusión en este listado del ciclista francés, ganador de 13 contrarrelojes y 12 prólogos en su carrera deportiva. Bien es cierto que era un gran especialista, pero Thierry Marie también consiguió grandes victorias en solitario en carreras muy importantes. En 1988 se impuso por escasos metros al pelotón en la vigésima etapa del Tour y en 1991 en Le Havre protagonizó una de las mayores gestas de los últimos 30 años: tras recorrer 234 kilómetros en solitario se impuso con casi 2 minutos de ventaja sobre el grupo, atónito ante la imposibilidad de dar caza al francés. Su facilidad para los prólogos le convirtió en líder de las tres Grandes.

Albert Bourlon (1916)

Bourlon, ciclista desconocido para el gran público, consiguió un récord imposible de superar hoy en día. Y es que en la decimocuarta etapa del Tour de 1947 se marchó en solitario en la salida de Carcassonne y logró levantar los brazos más de 8 horas después en Luchon, recorriendo los 253 kilómetros de la etapa en fuga.

Jens Voigt (1971)

El alemán, trabajador y polivalente, honró como nadie la palabra ciclista. Gregario incansable para sus múltiples lideres, consiguió muchas victorias en sus más de 20 años como profesional en la que sus suicidas escapadas no fueron un problema para tener un palmarés envidiable.

Ganador de una etapa en el Giro rematando una escapada en Varese y de 2 etapas en el Tour, una en 2001 con ya 30 años y la otra venciendo en una de las escapadas más famosas de la historia: la fuga bidón de Pereiro en Montelimar que le permitió finalmente vencer el Tour de 2006.

Chente García Acosta (1972)

Para terminar, no podía faltar Chente, el autor de la famosa frase “la fuga de la fuga”. Durante años gregario en la disciplina de Unzué en Banesto-Illes Balears-Caisse d’Epargne-Movistar, en el que ahora es director. No había carrera en la que Chente no intentase una escapada de lejos. Sin ser un gran ganador fue uno de los mejores ciclistas españoles a principios de siglo, logrando imponerse en una fuga en el Alto del Naranco en la Vuelta de 1997 y en Ávila en 2002; así como en Draguignan en el Tour del 2000. Cómo no, rematando la fuga de la fuga y levantando los brazos en solitario.

Escrito por Unai Lacalle (@UnaiLacalle)
Foto: @ACampoPhoto

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