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Lennard Kämna, el tercer hombre de la foto del Giro 2022

Posiblemente el Giro de Italia 2022 se resuma en una imagen de los últimos tres kilómetros de la subida a la Marmolada (Passo Fedaia), en la penúltima etapa de la Corsa Rosa. Después del trabajo de INEOS con Pavel Sivakov y el arrancón inicial del líder, Richard Carapaz, se quedan solos los dos primeros de la general, el ecuatoriano y el australiano Jai Hindley, de Bora-Hansgrohe. Casi de inmediato alcanzan a Lennard Kämna, compañero de Hindley que estaba en la fuga del día. Acierto de lleno del equipo alemán, mejor planificado imposible. Llega entonces el momento clave: Kämna impone un ritmo altísimo que descuelga a Carapaz. Con el trabajo hecho, Hindley, desatado, sigue ya solo hacia la meta y Kämna se queda a rueda de Carapaz, sin problemas para seguirle, hasta que finalmente tanto él como Mikel Landa (3º en la general) y Hugh Carthy (9º) dejan también de rueda a Richard. En línea de meta, Hindley logra la maglia rosa y obtiene una distancia definitiva sobre Carapaz de casi minuto y medio, suficiente renta para la corta crono final en Verona. Un triunfo basado en el buen trabajo de equipo y una correcta estrategia: Kämna se metió en la fuga y se descolgó y esperó a Hindley en el momento justo. En un Giro basado en el desgaste, con muy pocos ataques, ni siquiera puede decirse que en la etapa decisiva el ganador, Hindley, lograse vencer al segundo, Carapaz, en el «tú a tú», sino que fue el ritmo de su compañero Kämna el que agotó las reservas de carbón de la locomotora del Carchi. Lo siento por el «landismo» (o barbarie), pero el tercer hombre en la foto que retendremos en nuestras cabezas de este Giro no será Mikel Landa, sino Lennard Kämna.

Pero, ¿quién es Lennard Kämna, protagonista sin duda del Giro 2022? Kämna es un ciclista alemán de 25 años, nacido en Wedel, a 20 kilómetro de Hamburgo, en 1996, al noroeste del país. Creció en Fischerhude, Distrito de Verden, Baja Sajonia, una localidad entre Hamburgo y Bremen conocida por ser hogar de artistas como Otto Modersohn y Clara Westhoff. Comenzó a correr en equipos amateur desde muy temprano, desde los 11 años, primero en el RRG Bremen (2007-2010) y luego en RSC Cottbus (2011-2014). Sus resultados como Junior en 2013 y 2014 llamaron la atención de los equipos profesionales. Su progresión fue un camino ascendente y bastante lógico. En 2014, comenzó llevándose la general de la prueba de casa para su equipo, la Cottbuser Juniors. Después llegaron victorias de etapa en el Tour de Istria Juniors en Croacia, donde solo Aurélien Paret-Peintre pudo con él en la general, y en el LVM Saarland Trofeo Juniors, por delante de William Barta y Pavel Sivakov. Consiguió la clasificación final Júnior de la Rad-Bundesliga, algo así como la Copa de Alemania Júnior de ciclismo, con un puñado de pruebas. Ya lanzado, se llevó el Campeonato de Alemania Junior contrarreloj y el equivalente de Europa, este último con Filippo Ganna 4º a 42 segundos en una crono de 27 kilómetros. Remató 2014 con una etapa en el prestigioso Grand Prix Rübliland Juniors de Suiza de nuevo por delante de Sivakov y, como podía esperarse, con el Campeonato del Mundo Contrarreloj Junior 2014, por delante de Adrien Costa, Michael Storer y Filippo Ganna. La categoría Júnior se le quedaba pequeña.

En otoño de 2014, con 18 años, fichó por el equipo UCI continental alemán Stölting, con sede en Gelsenkirchen, a 250 kilómetros de su casa, rechazando quedarse bastante más cerca, en el LKT Team Brandenburg. Durante sus dos temporadas, 2015 y 2016, en el Stölting, donde coincidió con Nils Politt, un par de años mayor que él, y con el futuro campeón mundial Mads Pedersen, un año mayor. Fue campeón de Alemania contrarreloj sub23 por delante de Politt, ganó una etapa del Giro de Valle d’Aosta y fue campeón de Europa contrarreloj sub23 imponiéndose a Filippo Ganna y Remi Cavagna.

De este modo, Kämna saltó en 2017 al equipo Team Sunweb alemán con apenas 21 años, donde estuvo 3 temporadas. Entre 2017 y 2019, Sunweb era una escuadra con dos líderes claros, Tom Dumoulin y Michael Matthews. Un equipo donde, no está claro por qué, muchos ciclistas han salido por la puerta de atrás o rompiendo finalmente sus contratos. Allí, Kämna tuvo algunas oportunidades, pero en cierto sentido se frenó esa progresión que llevaba. Corrió su primera Gran Vuelta en 2017, la Vuelta a España, que no pudo acabar, pero en la que fue 8º en la crono de Logroño que ganó Chris Froome. Kämna fue campeón del mundo en la contrarreloj por equipos de 2017, en Bergen (Noruega), en un equipo muy potente que incluía a Dumoulin, Matthews, Wilco Kelderman, Sam Oomen y Søren Kragh Andersen, y que pudo con el BMC Racing de Rohan Dennis o Stefan Küng. En la prueba en línea sub23 de esos mundiales quedó 2º, perdiendo el sprint final con otro hombre muy rápido, Benoît Cosnefroy. Su 2018 fue muy discreto, sin ningún top10 destacado, y en 2019 llegó su primera oportunidad en el Tour de Francia; allí, mostró su reconversión de «croner» a «puncheur», metiéndose en varias fugas en etapas de montaña, como en la 15ª etapa (6º) y en la 18ª (4º).

Así, en 2020 fichó por su equipo actual, el Bora también alemán. Comenzó la temporada con grandes resultados: 4º en el Trofeo Andratx de la Challenge de Mallorca, 3º en la general de la Vuelta a Murcia y 7º en la general de la Volta ao Algarve. A pesar del parón por la pandemia, volvió en julio muy fuerte, con una victoria de etapa en el Criterium Dauphine, de nuevo escapado. Y su Tour de Francia de 2020 fue igualmente un recital de meterse en fugas. Dio al palo en 13ª etapa con final en Puy Mary, siendo 2º tras Daniel Felipe Martínez, pero sí levantó los brazos unos días después en la 16ª etapa, con final en Villard de Lans, amargando el día a otro escapado ilustre, casualmente, Richard Carapaz.

Con su juventud como contrarrelojista destacado, aunque fuese una faceta que iba dejando poco a poco más de lado, su resistencia en etapas de montañas y buen sprint en pequeños grupos o si hacía falta pelear por un «pancartazo», de cara a 2021, muchos veían Lennard Kämna como un posible ganador de vueltas de una semana y con potencial incluso para las generales de Grandes Vueltas. El nuevo Jan Ulrich, como le gusta decir a la prensa ávida de encontrar nuevos ídolos que hagan revivir gestas históricas. En marzo Kämna ganó una etapa de media montaña de la Volta a Catalunya, muy de su estilo peleón, pero no pudo cumplir con las expectativas para la general, como tampoco en mayo en la Volta ao Algarve. Algo no iba bien y no tenía que ver con su forma física. Después de Algarve, necesitó parar y ya no corrió más en todo 2021. En algunas entrevistas posteriores habla sobre cómo el estrés le bloqueó y necesitaba recuperarse psicológicamente de tanta presión autoimpuesta.

Durante su parón hasta 2022, Lennard Kämna volvió a pasar más tiempo con sus personas más cercanas. En una entrevista contaba cómo recuperó la pasión por la bicicleta haciendo mountain bike con amigos y familiares en Sudáfrica. Volvía a tener ilusión por entrenar y pudo disponer más de su tiempo para prepararse para 2022. ¡Y vaya que lo hizo!

Debutó esta temporada en el Saudi Tour y fue recuperando sensaciones tras prácticamente 9 meses sin competir, con un 16º puesto en la general. Unos días después, el día de San Valentín, demostró ser un todoterreno con un 4º puesto en la Clásica Jaén Paraíso Interior y a la semana siguiente se llevó una etapa de montaña en la Vuelta a Andalucía con final en Chiclana de Segura, por delante de Fortunato y Covi, de nuevo desentendiéndose de la general. En la preparación para el Giro, también se llevó una etapa del Tour de los Alpes (antiguo Giro del Trentino) en una nueva escapada. Llegaba en forma a su tercera Gran Vuelta por etapas, más maduro, camino de los 26 años, y con mucha confianza.

El Giro se puso de cara para Kämna muy pronto, porque cogió la numerosa escapada de la cuarta etapa, en Sicilia, y, tras casi 160 kilómetros delante, remató en el final en el volcán del Etna. Nunca sabremos si Lennard y el lebrijano Juanpe López pactaron o no en esa etapa repartirse la victoria y la maglia rosa, pero seguramente poco iba a poder hacer Juanpe en ese final con Kämna, se hubiese pasado de frenada o no en la última curva. Esa «escapada bidón» puso a Kämna en el 2º puesto de la general y con posibilidades también para el maillot de la montaña, pero muy pronto descartó ambos objetivos y se centró en seguir trabajando para sus líderes (Hindley, Buchmann y Kelderman) y volvió a luchar por coger otras fugas de éxito, en la etapa 16 (7º en Aprica) y en la penúltima en la Marmolada (10º). Junto al holandés Koen Bouwman, Kämna ha sido de los que más provecho le ha sacado a estas escapadas en un Giro tan anodino como el de 2022. Aunque haya sido el 8º del Giro por número de kilómetros en fuga (401 en total), frente a los 691 de Mattia Bais y más de 500 de Filippo Tagliani, Koen Bowman y Mathieu Van der Poel.

Tras este Giro, muchos vuelven a preguntarse si Lennard Kämna tiene piernas para pelear por la general final de una Gran Vuelta. En las entrevistas, Kämna prefiere quitarse presión. No tiene interés en volver a pelear por las pruebas contrarreloj, que requieren de una constancia metódica en los entrenamientos que desgasta mentalmente. Por algo su excompañero Dumoulin decía en su momento que una crono a tope se parece a «poner el dedo en una puerta y cerrarla y abrirla constantemente, pillándotelo, durante 45 minutos.» Y el desgaste no es solo físico, también mental. Kämna no quiere volver al estrés que le bloqueó en 2021 y disfruta en su papel de «buscavidas» en las fugas de etapas de montaña y trabajando como gregario los líderes de su equipo. Sus patrocinadores tienen que estar contentos: ha dado muchos más kilómetros de protagonismo en este Giro a las marcas que pagan al equipo que la mayoría de los que han acabado en el top10 de la general.

Así, sin estrés (ni es-cuatro), pero siendo el que sale tirando en la foto de los tres protagonistas de la penúltima etapa del Giro 2022, Kämna se ha ganado a pulso salir en cualquier crónica de la «corsa rosa» de este año. Oans, zwoa, drei, g’suffa! El futuro es incierto, pero el presente merece un brindis de todo Bora Hansgrohe por Herr Lennard Kämna. Prost!

Escrito por: A. M. Fuente (aka Viktor Frankenaerts: @cyclinggeo)
Foto: Massimo Paolone / LaPresse / RCS Sport 

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