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Los planes de Jai Hindley para la Vuelta’22 y ‘el reto Contador’

El flamante campeón del Giro de Italia estará en la salida de Utrecht de la Vuelta a España 2022. Una muy buena noticia para la carrera, ya que el australiano Jai Hindley, además, parece que acude con intenciones de disputar la clasificación general. El corredor del Bora-Hansgrohe se ha alistado entre los participantes de su equipo, que parece alineará un ocho de lujo a su alrededor. Gente como Kelderman, Higuita o Buchmann estarán apoyándole o bien buscando sus opciones, como en el caso del colombiano, que podría ser una de las sorpresas de la carrera si todo le sale de cara.

El corredor de Perth se impuso en un Giro en el que sus rivales acabaron torturados por el propio recorrido y el ritmo con el que se ascendieron las montañas de los últimos días. Carapaz, que parecía el favorito número uno en la salida y que portaba la maglia rosa de líder en la última etapa de montaña, se hundió en la famosa recta de La Marmolada y apenas pudo hacer nada para impedir la exhibición que había preparado Bora para ese momento. El cementerio de los campeones lo fue finalmente para el corredor del Ineos, que tuvo que conformarse con la segunda plaza.

Hindley hizo una carrera más gris, sin mostrarse en demasía. Esperó su momento y arriesgó en cierta medida, porque el australiano bien podía haberse encontrado con el infortunio de una caída, avería o de que cuando quisiese lanzarse en busca de la victoria final no encontrase las piernas. Su táctica era esperar el desgaste de los demás para que una vez tomase la iniciativa en el momento decisivo, los últimos kilómetros del Passo Fedaia, nadie tuviese la mínima opción de oponerle resistencia. Y así fue. La estrategia funcionó y con la inestimable ayuda de Lennard Kämna, absoluto corredorazo, hizo la diferencia y sentenció así su primera victoria en el Giro de Italia.

Suponía un tanto una venganza con el destino. En 2020 estuvo bien cerca de llevarse la carrera italiana, pero tanto el británico Tao Geoghegan Hart como Rohan Dennis le pusieron coto a la maglia rosa y apenas hubo opción. Compartía equipo y objetivo con su ahora coequipier Wilco Kelderman, que finalizó tercero aquella edición post pandémica del Giro que tuvo lugar con forma excepcional en octubre. Jai hizo una carrera al servicio de sus líderes, pero poco a poco se vio que era el más fuerte y que iba a estar en la pelea. No obstante, tuvo la ocasión de poner la carrera patas arriba en la subida al Stelvio. Un poco guiado por esa forma conservadora de intentar ganar como por tener descolgado al entonces líder de su equipo, el neerlandés Kelderman, se limitó a ascender por las tornanti del gigante alpino sin más lucha que seguir la rueda de los Ineos y pelear, eso sí, con la cremallera de su chubasquero.

Segundo en aquella edición, ha mantenido un perfil bajo después debido a problemas físicos. Pero el Giro le ha revitalizado y ahora que ya se ha quitado de en medio un montón de fantasmas que le generó no ganar aquella edición de la corsa rosa tan ‘barata’, tiene en mente seguir adelante con el programa e intentar lograr un doblete que le metería en la historia del ciclismo. No ha sido tan sencillo de conseguir, ya que únicamente Alberto Contador en 2008 ha sido el único en este siglo capaz de lograrlo. Egan Bernal, Nairo Quintana, Vincenzo Nibali y otros lo intentaron sin éxito. El italiano, eso sí, se quedó cerca en 2013. Antes que el madrileño lo consiguió Giovanni Battaglin, ya en el año 1981, o aún remontándonos más en el tiempo, Eddy Merckx, que consiguió ambas grandes en 1973.

Un reto que para nada es sencillo, pero que haría que su nombre entrase en la leyenda entre los grandes. Aún así, un puesto en el podio ya redondearía una temporada magnífica, al menos en lo que a vueltas de tres semanas se refiere. No muchos ciclistas han sido capaces de combinar podios en dos grandes en la misma temporada. En los últimos años sólo los mejores del pelotón profesional como Chris Froome, el propio Vincenzo Nibali, Nairo Quintana, Tom Dumoulin, Primoz Roglic o Esteban Chaves, entre otros, han podido colgarse esa medalla. ¿Podrá Jai Hindley?

Por delante tiene un recorrido ideal para sus pretensiones. Muchas llegadas en alto sin grandes etapas de alta montaña le pueden favorecer. No porque no sea un fino escalador de grandes puertos, sino porque en el propio Giro se ha desenvuelto a la perfección en ese tipo de etapa. En finales como Menador, donde Mikel Landa puso un ritmo bastante alto en forma de ataque, se le vio con total soltura. Y es el tipo de finales que se va a encontrar en esta Vuelta. Los más duros, que serán los andaluces de Peñas Blancas, La Pandera o Sierra Nevada se le adaptan bien. Si pasa con nota ese examen, tendrá muchas opciones de acercarse al podio. Aunque si quiere ganar, tendrá que exprimir esas tres cimas, ya que no habrá muchas más grandes montañas para darle la vuelta a ninguna situación. Por supuesto, más allá de alguna carambola táctica que su equipo, uno de los más potentes en la salida de Utrecht, sea capaz de provocar.

La contrarreloj, su punto flaco y sólo presente en una etapa, estorbará poco en su cometido, si bien deberá limitar cuanto más posible las pérdidas con otros candidatos como Remco Evenepoel, que en principio se plantea ese día como el día ‘D’ de sus opciones a la general de la Vuelta. El problema vendrá en la coincidencia de muchos candidatos que pueden hacer de la carrera un avispero. No se puede optar a tomar todas las ruedas, ni tomar la iniciativa en demasía. Seguro que tiene un buen plan para intentar ganar la Vuelta.

Por el momento, en la Vuelta a Burgos ha tenido una actuación buena. Sin estar en los primeros puestos, sí que se ha clasificado un paso por detrás de los favoritos, lo que siempre es buen síntoma de estar en perfectas condiciones para pelear por la Vuelta. El punto de forma que le quede lo irá tomando conforme avancen los días. Visto eso, sin duda, el australiano es uno de los firmes candidatos a llevarse la ronda española en 2022. Hay años en los que la suerte sonríe y el de Bora debe aprovechar la corriente positiva y que en estos momentos el equipo cree firmemente en su opción.

En la carrera burgalesa, por cierto, ganó Pavel Sivakov. El entonces ruso se impuso en el Giro Baby en el que Jai fue tercero, allá por el año 2017. Aquella actuación le valió el paso al Sunweb en el que después ha hecho carrera y se ha establecido como uno de los corredores más prometedores primero y ahora que ya ha llegado a la edad de hacer cosas importantes, como una de las realidades más sólidas del pelotón.

Escrito por Lucrecio Sánchez

Fotos: RCS / LaPresse

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