Psicología

Psicología: Análisis final de temporada

¿He hecho una temporada como yo esperaba? ¿He conseguido los objetivos marcados inicialmente? ¿Cómo puedo empezar a planificar la siguiente en base a lo que he hecho?

Cuando acaba la temporada, es el momento ideal para analizar detenida y objetivamente lo que ha dado de sí y lo que hemos hecho bien o mal durante todo este tiempo. La mayoría de ciclistas, sea cual sea su nivel, cuando llega este momento, hace un repaso de todo lo acontecido durante la temporada. Algunos apenas lo pensarán brevemente, mientras que otros analizarán detalladamente cada entrenamiento, salida grupal, carrera, marcha, etc. El valor que demos a dicho análisis, conllevará mantener una línea similar durante la nueva temporada o hacer las cosas de un modo totalmente diferente, buscando otros resultados. Como en muchos otros aspectos del deporte, la mayoría de las ocasiones, dicha valoración la hacemos basándonos únicamente en los resultados (u objetivos de resultado) lo que puede suponer un sesgo importante, ya que podemos concluir que nuestra temporada ha sido un desastre total, cuando quizás no ha sido así del todo, o al contrario como veremos posteriormente.

Vamos a ver en este artículo cómo hacer este análisis, desde una perspectiva lo más objetiva posible, y que pueda ser utilizado de cara a la planificación de la temporada siguiente.

Es fácil pensar que este tipo de análisis solamente puede ser útil para quienes compiten, pero no es así, ya que puede aplicarlo cualquier ciclista independientemente de su nivel y objetivos, y sobre todo, puede ser realmente beneficioso.

Antes de comenzar el análisis, hay que tener en cuenta si al empezar la temporada que acaba, habíamos planificado o no los objetivos que queríamos lograr. No es igual si teníamos todo más o menos marcado, aunque luego haya sido flexible el plan, o si hemos ido actuando y decidiendo a medida que avanzaba la temporada según nos hemos sentido o nos ha apetecido hacer una cosa u otra.

Os pongo un ejemplo. Uno de los objetivos principales de la temporada era hacer top 10 en la clasificación general de un circuito de carreras. Acaba la temporada y hemos quedado en el puesto 15º. ¿La valoración por tanto tiene que ser negativa? Si nos basamos solamente en el resultado numérico, está claro que sí lo es, ya que no hemos logrado lo que buscábamos y es la sensación que nos va a quedar inicialmente. Pero si profundizamos un poco más en ese análisis, podemos darnos cuenta que quizás ese puesto no conseguido se debe a que en alguna de las competiciones tuvimos una avería, o una caída, un mal día o que los demás estuvieron más fuertes que nosotros a pesar de haber hecho todo lo que estaba en nuestra mano, mientras que en el resto, tuvimos un buen rendimiento y con buenos puestos. Además, completamos todos los entrenamientos que teníamos marcados correctamente, controlamos la alimentación, hicimos una buena pre-temporada, etc.  ¿Deberíamos por tanto pensar que hemos fallado?

La idea es no quedarse solamente con el resultado puro que teníamos como objetivo, tanto si nuestro objetivo era la competición a cualquier nivel, hacer una marcha concreta, competir un open, quedar por delante en las salidas de nuestro club o perder peso y conseguir buen estado de forma. Hay que analizar más allá de ese aspecto concreto, y comprobar si hemos sido capaces de cumplir los entrenamientos marcados y adecuados, si nos hemos preocupado en llevar una alimentación sana y equilibrada, si hemos realizado los estiramientos recomendados, el trabajo en el gimnasio, piscina y en general todo aquello que pueda o consideremos que pueda intervenir en la preparación adecuada para la consecución de ese objetivo. Al fin y al cabo, el resultado de una competición, no está al cien por cien en nuestras manos. Todo lo que os acabo de comentar, sí lo está.

Si tenemos dicha planificación hecha en papel, siempre será más sencillo analizar cada aspecto, y sobre todo tenerlo reflejado, que al final, los análisis hechos de cabeza, van variando con el tiempo y acaban siendo totalmente diferentes a como se hicieron en un inicio. Lo que hacemos es añadir a esa tabla de planificación tres columnas, una con la valoración general y otras dos con los aspectos destacados y los aspectos a mejorar. Y por supuesto, se puede analizar también cada una de las competiciones o marchas a las que hayamos asistido de un modo más específico para así tener un mayor número de elementos para hacer la valoración final.

Os pongo algunos ejemplos:

Objetivos de resultado  Objetivos de realizaciónValoraciónAspectos destacadosAspectos  mejorables
– Top 10 circuito provincial de carreras

– Bajar de 7 horas en la QH.  

– Perder 5 kg de peso.  

– Llegar en el grupo delantero en las salidas de los domingos.  

– Etc.
– Seguir el entrenamiento marcado (Salir al menos cuatro veces por semana. 10 horas por semana mínimo)  

– Cuidar alimentación.  

– Hacer entrenos con gente de mayor nivel para lograr buena forma.  

– Ir al gimnasio. Estirar  


– Etc.
Sí/No he conseguido los objetivos de resultado, pero y todos los de realización.  

Sí/No he conseguido realizar los objetivos de resultado por…  

Sí/No he conseguido realizar los objetivos de realización  por…    
  

Con la tabla delante de nosotros es cuando debemos hacer un análisis realista, basado principalmente en lo que dependía de nosotros, teniendo en cuenta todos los aspectos que implicaban la consecución de los objetivos y si hemos sido capaces de cumplirlos como queríamos y por supuesto, si es positivo el balance entre tiempo dedicado y satisfacción obtenida.

Retomando el ejemplo anterior, imaginad que siendo vuestro objetivo el top-10, hicisteis el top-15, pero cumplisteis todos los entrenamientos marcados haciendo lo que correspondía en cada uno de ellos, los descansos preceptivos, controlando la alimentación, los objetivos a corto y medio
plazo, teniendo en cuenta las situaciones que se dieron en cada una de las carreras, etc. ¿Deberíamos seguir dando una valoración negativa a nuestra temporada o parte de ella? ¿O viéndolo desde este punto de vista la cosa cambia?

Por supuesto, la valoración dependerá de muchos otros aspectos concretos de cada persona, pero si uno está satisfecho porque ha hecho todo lo que dependía de él, y todo lo que tenía planificado para su objetivo, y aun así no ha podido alcanzarlo, es mucho más fácil que la valoración sea positiva, y que nos sirva como motivación extra y punto de partida para intentar mejorar la siguiente temporada.

Del mismo modo, si la valoración que hemos hecho no es positiva, seguro que tenemos un montón de datos interesantes que nos indicarán qué reforzar o cambiar de cara al nuevo curso. Por ejemplo si nuestros objetivos no han salido, y la causa, entre otras, es que no hemos sido constantes en los entrenos, no hemos cumplido la planificación realizada, hemos dejado de asistir a algún evento preparatorio sin ningún motivo, etc. tenemos un punto de partida para retomar la nueva temporada.

Si no teníamos ninguna planificación hecha inicialmente y los objetivos han ido surgiendo poco a poco e incluso aunque no hayamos tenido objetivos concretos, también es conveniente realizar dicho análisis, por todo lo que nos puede aportar de cara al futuro próximo. En ese caso, podemos hacerlo de un modo similar a lo explicado anteriormente y con la misma tabla.

En ambos casos, también es el momento de recurrir a la estrategia de poner en cada lado de una balanza cuáles han sido nuestros aspectos fuertes y positivos durante estos meses, y cuáles los que no queremos repetir y creemos que no han funcionado y nos gustaría cambiar. Y desde un punto de vista totalmente objetivo, ya podemos decidir si hemos tenido muchos o pocos aspectos fuertes durante estos meses, y por tanto si la valoración de la temporada va tener más aspectos de este tipo que de los contrarios. No es aconsejable, pensar que la temporada ha sido solamente positiva o negativa. A lo largo de tanto tiempo, hay muchos matices, por eso es mucho mejor, destacar lo positivo que hemos realizado y nos ha funcionado, y tomar como referencia aquello que podríamos haber hecho mejor, y que va a ser lo que intentaremos mejorar o cambiar por otras cosas nuevas, si es que nuestros objetivos van a ser similares a los de la temporada recién terminada.

No vamos a comenzar desde cero cuando empecemos de nuevo a dar pedales, y eso es lo importante, ya que este análisis hará que nos conozcamos mucho mejor, sepamos nuestras fortalezas y debilidades, nuestros recursos y nuestro margen de mejora. Tener las cosas claras desde el principio, supondrá haber realizado ya una parte del camino.

Escrito por Samuel Arroyo Cabello
Psicólogo Deportivo
psicologiamtb@gmail.com
www.psicologiamtb.com

Foto: @ACampoPhoto

Incluido en el Nº6 de HC

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