HC Historia

Vladimir Poulnikov, el baúl de las sorpresas de Kiev (Ucrania)

Hablar de Vladimir Poulnikov (o Pulnikov) daría para un libro entero. El ex ciclista nacido en Kiev el 6 de junio de 1965 fue uno de los más famosos ciclistas del este, con todo ese encanto que provocaron en una generación. Convivió con la generación de Induráin en equipo que de uno u otro modo estuvieron relacionados con él.

El ucraniano no fue excesivamente ganador, aunque sí un gran ciclista, capaz de actuaciones memorables en días que muchos seguidores al ciclismo de la época recuerdan por otros ciclistas. Por ejemplo, la victoria en la cima de Deux Alpes, donde Pantani intentó emular su gesta en el Tour de 1998 cambiando de escenario y anticipándose cuatro años en el tiempo. Fue en 1994, en el Giro.

Tras aquella etapa mitificada de Aprica, con Berzin, Induráin y el propio Pantani enzarzados en una pelea de horas con el Mortirolo de por medio, la cima del Agnello iba a servir para destrozar la carrera y permitir de nuevo al ciclista del Carrera intentar el todo por el todo. Quedaba camino con el Izoard y las leves rampas del Lautaret antes de la subida final. Ahí un espléndido Moreno Argentin salvó la maglia rosa a Berzin y dieron alcance al escalador italiano. Pero… ¿saben quién se llevó aquella etapa? Sí, lo han adivinado, Vladimir Poulnikov. Se la arrebató en la recta final al famoso ‘Cacaíto’ Rodríguez.

No era un desconocido, además de por ser compañero de Pantani en el equipo transalpino, ya había sido cuarto clasificado en el Giro, donde tal vez influido por el hecho de haber comenzado sus pedaladas como ciclista profesional en el Alfa Lum italiano, tuvo sus mayores días de gloria. Equipo del que brotaron otros ex soviéticos como Piotr Ugrumov, que pondría en problemas a Induráin tanto en el Giro de 1993 como en el Tour de 1994. En la carrera francesa no pasó del décimo puesto y no pudo conseguir victoria de etapa, aunque lo intentó y no anduvo lejos, como aquel tercer puesto en la etapa que llegaba a Marsella.

Fue quinto en Luz Ardiden, mientras Induráin dejaba atrás a todos sus rivales con excepción de un inspirado Luc Leblanc. Poulnikov llegó por ahí, en una posición que sorprendió a propios y extraños pues fue una subida de poder a poder entre todos los grandes favoritos por ganar el Tour. Era el año 1994, cuando de nuevo fue 10º en París, lo que le valdría su pase al poderoso equipo alemán del Telekom, compartiendo maillot con ciclistas de la talla de Jan Ullrich o Erik Zabel y donde él era la nota exótica en un conjunto como aquel, totalmente alemán a excepción de un danés y un suizo.

Sólo le duró una temporada, ya que su papel no pudo igualar el nivel de sus actuaciones previas. Le llegó una oferta del TVM holandés y para allá que se fue, de nuevo realizando una temporada más discreta de lo esperado en un ciclista de su calidad. Con ellos participó en su único Monumento, la Lieja Bastogne Lieja de 1996. Fue lo más reseñable de un ciclista que de nuevo con uno de los maillots más característicos que lució nunca apenas pudo lograr resultados.

Se marcharía al Selle Italia, en un cajón desastre de plantilla donde cabían multitud de corredores latinoamericanos y algún salpicado australiano, serbio, estadounidense, y también mucho italiano, cómo no. Poulnikov acabaría su carrera allí, en el equipo de un mito del ciclismo como Giani Savio. Casualmente el director de ‘Cacaíto’ Rodríguez, aquel ciclista al que batió en la cima de Deux Alpes.

Escrito por Lucrecio Sánchez

Foto de portada: Wikimedia Commons

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