Carreras El profesor flandrien Historia

Zuri Metzgete, el GP de Zurich

El año 1914 lo recordaremos por el inicio de la Primera Guerra Mundial, con el atentado de Sarajevo. El año en que se disolvió el Parlamento Chino. También del debut de Charles Chaplin en el cine mudo. Sin embargo, vamos a quedarnos con este año como el inicio de una carrera: la Zuri Metzgete (dialecto alemán combinado con la palabra ‘carnicero’), el Campeonato de Zurich, el Gran Premio de Zurich. Todo en torno a la ciudad suiza cuyo idioma principal es el alemán y que es la urbe más grande del país helvético. 

De salida tiene sus primeros problemas. La coincidencia con la ya mencionada Guerra provocó que durante los dos primeros años posteriores no se celebrase la prueba tras la victoria de Henri Rheinwald en su primera edición. En 1917 reinicia su actividad la carrera, con otro suizo en lo alto del podio: Charles Martinet. A partir de aquí, la disputa de cada edición cobra constancia, pero sí variaría la colocación en el calendario a lo largo de su historia. De mayo, donde los grandes de aquel entonces venían de disputar carreras de mayor relevancia, pasó a verano en sus últimos años. 

El dominio iba a ser suizo. Treinta y cuatro de los primeros cuarenta ganadores serán de dicha nacionalidad. El gran nombre que encontramos en estos primeros compases será el de Gino Bartali, ganador en 1946 por delante de Coppi, también con mucho renombre y con mucha intrahistoria entre ellos, y 1948. Esto le dio algo de nombre, aunque fue en 1988 cuando surgió un momento clave. Por el camino dejamos muchos ganadores ilustres como Francesco Moser, De Vlaeminck, Freddy Maertens, van der Poel… Pasando a celebrarse en agosto, la Zuri Metzgete recibió en la salida a muchos corredores procedentes del Tour con un buen punto de forma, elevando el caché de su participación. Ello provocó que los ganadores suizos se hicieran a un lado. 

En 1989, junto con el comienzo de la extinta y añorada Copa del Mundo, forma parte de la terna de grandes carreras que la conformaban. Se llegó a hablar de elevar su categoría a Monumento dada la calidad de sus vencedores. Para puristas y aficionados clásicos es algo que iría en contra de la lógica. La competición duraría hasta 2004, pero antes se vivirían los mejores años de la prueba suiza. 

En 1993 pasó a llamarse Gran Premio de Suiza para abrir su salida a una ciudad como Basilea, pese a que el final nunca se varió. Museeuw, Rebellin, Bartoli, segundos puestos de Armstrong, como los de Bugno, Vandenbroucke o Ullrich. De hecho, el alemán dio al poste en cuatro ocasiones. Sin llegar a ganar. 

Diez años más tarde el trazado vuelve a salir y llegar a Zurich. Empezaron a ganar los ciclistas españoles, teniendo presencia en el podio como Fernando Escartín, o ganando como Flecha o Samuel Sánchez. Con esta última del ovetense se terminó la existencia del Gran Premio de Zurich. Esas dos últimas ediciones formaron parte del entonces llamado UCI-Pro Tour. 

Entre los años 2008 y 2014 volvió el protagonismo suizo, ya que se celebró en el campo amateur. Llamativa la victoria de Reichenbach, que después ha hecho buena carrera como profesional. Pero desde que desapareció la edición amateur, no ha vuelto a tener lugar. Sombra de aquellos años tan negativos para el ciclismo, con caída de grandes días de competición y que arrastró también a la mítica clásica suiza. 

Foto: Sirotti

Extraído del Episodio 02 del podcast HC Wanders

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